A. P. F. CALP
La piscina cubierta de Calp es otra obra gafada. La inauguró Javier Morató, del PP, en 2007, poco antes de perder la alcaldía, pero tiene defectos tan graves que ni se ha podido legalizar ni, por supuesto, abrir al público. El gobierno local (Bloc, PP y PSD) aprobó ayer rescindir el contrato a la empresa concesionaria de la piscina. La resolución es de mutuo acuerdo, pero el ayuntamiento deberá indemnizar a la mercantil. El alcalde, Ximo Tur, del Bloc, no obstante, aseguró que el ayuntamiento no pagará ni un euro de indemnización. Y destacó que "Calp ha recuperado la posesión de la piscina". Tanto el PSPV como la edil del Bloc Antonia Avargues votaron en contra de rescindir el contrato. Recordaron que la piscina ya le costó en su día al consistorio tres millones de euros. Además, reparar las graves deficiencias de la obra puede suponer un millón más. Los socialistas lamentaron que el equipo de gobierno quiera ahora diluir la responsabilidad del ex alcalde Javier Morató.