TERESA JUAN-MOMPÓ
El Ayuntamiento de Carcaixent descarta «a medio plazo» la compra del monasterio de Santa Maria d´Aigües Vives, aunque sí entrará en contacto con los propietarios del edificio, la empresa de repostería y hostelería Tano de Gandia, para conocer «cuáles son las condiciones de la venta y qué intenciones tiene en relación con el negocio».
La empresa gandiense ha anunciado que pondrá en venta el complejo hostelero Tano Monestir —que ofrece servicio de restauración en el antiguo monasterio fundado en el siglo XIII y del que se conservan restos de los siglos XVI, XVIII y XVIII— porque quiere centrar su actividad en la comarca de la Safor, fundamentalmente en Gandia.
El concejal de Urbanismo y Medio Ambiente de Carcaixent, Ino Signes, indicó ayer a este periódico que el consistorio carcagentino reconoce que la compra del monasterio representa «una inversión patrimonial muy interesante». No obstante, el alto endeudamiento del ayuntamiento y la delicada situación económica actual les impide hacer frente al precio estipulado por Tano, que son diez millones de euros. «No confiamos en que existan ayudas ni europeas ni estatales para poder adquirirlo, porque los fondos para la compra de patrimonio se han reducido mucho en los últimos años», añadió ayer Signes.
A pesar de la poca liquidez del ayuntamiento, la intención del gobierno es ponerse en contacto con los propietarios para conocer los detalles de la venta. «A lo mejor cabe algún tipo de trato con los dueños, de permuta por solares o alguna otra operación», sugiere Signes.