TERESA JUAN-MOMPÓ
Ladrones de guante blanco han entrado recientemente en dos edificios de Guadassuar y han desvalijado siete apartamentos aún por estrenar sin que ninguna de las cuatro familias que ya residen en las viviendas de la planta baja se enteraran.
Los promotores de las fincas, la empresa Canetmar (con sede en Torrent pero cuyos socios son de Turís), descubrieron el robo tras la denuncia de uno de los vecinos. Según explicó a Levante-EMV uno de los socios, Vicent Escoto, el vecino acudió a la Guardia Civil a denunciar que habían desaparecido los plafones que iluminaban el zaguán. La benemérita se puso en contacto con los promotores y, al acudir para comprobar la denuncia, descubrieron las graves pérdidas, que han cifrado en 50.000 euros. Los ladrones se han llevado puertas acorazadas, han desmontado cocinas enteras (mobiliario, encimeras de mármol y electrodomésticos), han arrancado bañeras de hidromasaje, sanitarios y griferías e, incluso, han desatornillado los cuadros de luces y han quitado con cuidado los interruptores y mecanismos de la luz y los cristales de las ventanas. «Un desastre, vamos», concluye Escoto.
La Guardia Civil investiga los hechos que han consternado a promotores y vecinos, que no se explican cómo pudieron acceder los ladrones a las viviendas sin forzar ninguna cerradura, cómo supieron qué viviendas no habían sido vendidas todavía y cómo desmontaron todo el material sin alertar a los que ya residen allí. «Parece como si hubiera sido un encargo de algún constructorucho», dice el promotor.
Escoto comenta que se puede acceder a las viviendas por dos calles, ya que se trata de dos bloques de apartamentos que dan a dos vías distintas y que están interconectados. Las obras concluyeron hace dos años pero, de momento, sólo han vendido once viviendas.
Los ladrones han desvalijado dos pisos enteros y han desmontado elementos de otros cinco, todos ellos aún por vender. También han sustraído elementos de zonas comunes: fue precisamente la desaparición de los halógenos del vestíbulo lo que alertó a los vecinos.
No es la primera vez que esta promoción inmobiliaria sufre robos. Cuando comenzaron las obras les sustrajeron el cable de la grúa y después, cuando ya estaban casi acabadas las viviendas, les robaron una de las puerta de entrada. En aquella ocasión, los vecinos de la calle sí fueron testigos del desmontaje de la puerta, pero no dijeron nada porque pensaban que eran los operarios de la promotora.