J. M. R. SAGUNT
Alicia Blanco se recupera en el hospital de Sagunt de la hipotermia que sufre tras haber pasado tres noches a la intemperie y perdida. Esta vecina del Port de Sagunt, de 78 años de edad y enferma de Parkinson, fue localizada ayer recostada junto a unas tuberías próximas a la carretera que lleva a Puçol. La familia no dudaban en calificar de "milagro" los hechos, ya que conforme pasaba el tiempo y, además, empeoraban las condiciones climatológicas, comenzaba a temer por un fatal desenlace. Las imágenes grabadas por la cámara de seguridad de la empresa Unión Fenosa fueron fundamentales para su rescate.
La mujer fue localizada sobre las 10,3o horas de ayer por un profesor de la Universidad Politécnica de Valencia, amigo de la familia, que participaba en una batida organizada para su búsqueda. Cerca de medio centenar de personas colaboraron en esta tarea entre familiares, amigos, vecinos, policías locales y nacionales y guardias civiles. Alicia se encontraba recostada junto a las tuberías en el momento en que fue hallada. La mujer presentaba magulladuras y arañazos en los brazos y la cara, aunque en principio el principal problema era la hipotermia que sufría por las bajas temperaturas que había tenido que soportar.
La mujer -que vive con una hija- permanecía ingresada en estado de semiinconsciencia y los familiares no habían podido hablar con ella. "Nunca le había ocurrido algo así, había tenido algún pequeño olvido, pero jamás se había perdido", comentaba su hijo, Ernesto Gómez. "Salió el viernes para ver el belén de la iglesia de Begoña, después dio un paseo para hacer tiempo hasta la hora de la misa y debió de andar más de lo previsto, se le echó la noche encima y se desorientó", señala. El vídeo permitió su localización. "Mi madre tiene un andar muy peculiar y eso permitió ver hacia dónde se dirigía".