AGUSTÍ GARZÓ XÀTIVA
La apertura este sábado de la discoteca Apache, cerrada hace poco más de medio año, ha provocado las quejas de vecinos y del ayuntamiento por las molestias que esta instalación provoca a su alrededor, sobre todo a la residencia de la tercera edad situada frente a la sala y, previsiblemente, a los dos centros para enfermos mentales que se proyectan cerca. El edil de Policía Local y Seguridad, José Antonio Vidal, dijo ayer que la sala puede reabrir "sólo una parte, ya que no tiene licencia para volver a abrir con la misma extensión de antes". Es por ello que, según Vidal, hoy mismo enviará a la discoteca al ingeniero municipal. El técnico certificará si realmente la sala abre sólo el 50% del espacio que disponía.
Los vecinos de la zona no descartan actos de protesta. La reapertura de la discoteca "vuelve lo que ya creíamos terminado: los ruidos, los botellones en el barrio y las peleas", aseguran.