RAFEL MONTANER VALENCIA
Un azud construido por los romanos que, 2.000 años después, todavía alimenta a la huerta de Chelva, un acueducto medieval por el que aún cabalga el agua en Alpuente, minas o "alcavons" perforados en l roca hace cientos de años para inundar de riqueza las tierras de la vega del Turia, molinos, batanes, saltos de agua o "fábricas de luz" que hace más de un siglo llevaron por primera vez la energía eléctrica a pueblos como Pedralba o l'Eliana... Hasta más de 1.400 infraestructuras hidráulicas de más de cien años de antigüedad acompañan al Turia a lo largo de sus más de 280 kilómetros de recorrido.
Un equipo de geógrafos de la unidad de investigación Estepa (Estudios del Territorio, Paisaje y Patrimonio) de la Universitat de València, dirigidos por el catedrático Jorge Hermosilla, han cartografiado e identificado por primera vez a través de Sistemas de Información Geográfica (SIG) informáticos todos los elementos patrimoniales de los regadíos históricos del Turia desde su nacimiento en los ríos Alfambra y Guadalaviar, en Teruel, hasta su desembocadura en Valencia.
Hermosilla y su equipo, tras 12 años de investigación de los regadíos históricos de la Comunitat Valenciana, presentaron ayer los dos tomos que completan su estudio del patrimonio hidráulico del Túria tras publicar hace unos años un primer volumen sobre l'Horta y Valencia. En ellos recorren 39 términos municipales de Teruel y otros 44 de las comarcas del Rincón de Ademuz, Serranía y Camp de Túria.
Sólo ocho azudes son BIC
De los 1.431 elementos históricos que dan forma al regadío del Túria, solo ocho azudes del Tribunal de las Aguas están protegidos como Bien de Interés Cultural (BIC), y esto lo hizo la Conselleria de Cultura hace tres años porque sino no podía optar a que la Unesco declarase Patrimonio de la Humanidad al milenario tribunal. Según Hermosilla, "únicamente una mínima parte -el 0,7%- del patrimonio hidráulico de los regadíos históricos del Túria está protegido.
Este desamparo se aprecia en la paulatina desaparición de los molinos del Turia. De los 117 que han catalogado los geógrafos de la Universitat en el Rincón, Serranía y Camp de Túria, dos de cada tres ya no existen o están en ruinas.
La modernización, especialmente el goteo, que según Hermosilla "es la sentencia de muerte del regadío histórico, porque todas las infraestructuras que dejan de utilizarse desaparecen", el abandono del campo y la falta de relevo generacional, la sobreexplotación de acuíferos, la crisis de la agricultura y la presión urbanística, han puesto en jaque al paisaje que durante siglos ha identificado esta tierra.
La Plana y el Baix Millars pierden en 50 años una superficie de riego como 3.207 campos de fútbol
La unidad de investigación Estudios del Territorio, Paisaje y Patrimonio (Estepa) de la Universitat de València, que dirige el catedrático de Geografía Jorge Hermosilla, también presentó ayer el estudio que han realizado sobre la situación de los regadíos históricos del Baix Millars-la Plana.
En esta primera cartografía integrada que se realiza sobre la huerta tradicional de Castelló, Almassora, Vila-real, Borriana, les Alqueries y Nules, los geógrafos de Estepa señalan que la superficie de regadío se ha reducido en 2.290 hectáreas entre 1956 y 2008.
La expansión urbanística que han vivido estos seis términos municipales durante los últimos 52 años, "a la que cabe añadir -según Hermosilla- la presión sobre el territorio que ha ejercido el desarrollo de la industria azulejera", han devorado 22,9 millones de metros cuadrados (m2) de regadíos históricos, lo que equivale a más de 3.207 campos de fútbol como los del Madrigal o el Castalia -curiosamente el terreno juego de ambos estadios ocupa lo mismo: 7.140 m2).
Junto a la pérdida de superficie, el retroceso del regadío histórico del Baix Millars y la Plana también se ve aquejado por el abandono de campos. El monocultivo del naranjo en estos términos municipales, añade Hermosilla, hace que se "abandonen aquellas explotaciones cuyas variedades de naranjos han dejado de ser rentables para el mercado".
Por lo que respecta a los 54 molinos identificados por el grupo Estepa en esta área, el 48% de ellos aún presenta un buen estado de conservación. r. montaner valencia