XAVIER BOSCH SUECA
Las discotecas con más solera de la que se conoció como Ruta del Bakalao continúan levantando polémica. A pocas días de las fiestas navideñas -momento en el que se producirá su reapertura-la delegación suecana del Sindicato Profesional de Policías Locales y Bomberos de la Comunidad Valenciana (SPPLB-CV) ha decidido dar un paso más al remitir a su gabinete jurídico toda la información necesaria para denunciar ante la Fiscalía las supuestas irregularidades cometidas por estos locales de ocio. Después de buscar constantemente el respaldo político necesario para arreglar un problema que viene de lejos,desde la Policía Local de Sueca intentarán alcanzar por vía judicial y si fuera necesario, el cierre de locales como Barraca, Puzzle o Chocolate por el incumplimiento repetido de las normativas existentes.
El sindicato policial llega a esta medida después de continuadas reuniones con el alcalde de la ciudad, Joan Baldoví, al que acusaron ayer en una nota de prensa de "hacer caso omiso a los informes de los técnicos municipales y las continuas denuncias formuladas por la Policía Local de Sueca". Los policías lamentan la falta de implicación del ejecutivo que dirige Baldoví "por dejar pasar el tiempo sin actuar" ya que, tras las sucesivas reuniones mantenidas entre el alcalde y los representantes policiales, "no se ha obtenido ninguna respuesta sobre las medidas que se iban a tomar por parte de Alcaldía para solucionar el problema existente". Al mismo tiempo, desde el SPPBL-CV se sienten respaldados por los informes de los técnicos municipales, que coinciden con los aportados por el cuerpo de seguridad policial y avalan que se ejerce la actividad sin la respectiva y necesaria autorización administrativa. El SPPLB-CV se escuda, además, en las continuas reclamaciones y denuncias de los vecinos de la zona, "que ven cómo cada vez que tiene actividad alguna de las discotecas, ven afectada su intimidad y seguridad de forma grave".
Muchos son ya los años en los que los negativos informes policiales al respecto han llegado hasta la máxima autoridad suecana sin encontrar el total respaldo esperado. Durante las últimas tres legislaturas los policías locales han hecho partícipe al Ayuntamiento de Sueca de las supuestas irregularidades administrativas de los locales de ocio de la zona marítima.