LAURA SENA ALBORAIA
El pleno del Ayuntamiento de Alboraia ha aprobado un documento de alegaciones al nuevo proyecto del acceso norte al puerto de Valencia en el que se proponen "convenios de reserva de aprovechamiento urbanístico para los afectados por el proyecto", es decir, aquellos cuyos terrenos tengan que expropiarse.
También se reclama que se mantenga el enlace con la V-21 y el acceso a Valencia a través de la avenida de Cataluña. Además, se pide que el proyecto asegure "una conexión única entre los núcleos costeros y el polígono industrial compatible con el AVE y el Acceso Norte".
El alcalde, Manuel Álvaro, se ha mostrado dispuesto a "colaborar en el necesario desarrollo de infraestructuras de la ciudad de Valencia pero no a cualquier precio". Las alegaciones presentadas por el Partido Popular, si bien se aprobaron por los socialistas, fueron tildadas de "excesivamente suaves" y por ello, tanto el PSPV como el Bloc han presentado las suyas.
De hecho, entidades vecinales de Port Saplaya y la Patacona, así como de la Malva-rosa en Valencia han presentado un documento de alegaciones mucho más contundente, como informó ayer Levante-EMV. Las asociaciones vecinales piden la retirada de todo el proyecto del acceso norte al Puerto y denuncian que la modificación que ha sufrido por parte de la Conselleria de Infraestructuras se debe a los intereses del alcalde de Alboraia por urbanizar el triángulo de huerta que deja intacto el proyecto.
A raíz de estas alegaciones, el Bloc de Alboraia y la edila Àngels Belloch se reunió el viernes con los vecinos de la Patacona para trasladarles su apoyo. Este partido les transmitió que el proyecto "no beneficia a Alboraia" ya que lo que realmente necesita el municipio es un acceso directo a la V-21, que habría de reclamarse al Ministerio de Fomento. Belloch criticó que el alcalde "no se atreve a decir lo que la gran mayoria de vecinos de Alboraia piensan, que no quieren el acceso norte al puerto".