J. M. R. SAGUNT
El Palancia, nuestro Amazonas. Este fue el lema elegido por los voluntarios de la Colla Verda y Acció Ecologista Agró para llamar la atención, dentro de las recientes protestas por la Cumbre del Cambio Climático, sobre estado en que se encuentra este río que desemboca en Sagunt. Juntos están impulsando la campaña Viu el riu, cuyo objetivo es recuperar un espacio natural que vertebra toda la comarca del Camp de Morvedre.
Fruto de esta colaboración se ha desarrollado un intenso trabajo de campo para conocer el estado en que se encuentra un río que en los últimos meses está perdiendo la condición de río seco que ha caracterizado su paso por la comarca. "El abandono de campos y los excedentes hídricos provocados por el riego por goteo hacen que poco a poco el agua vuelva al cauce, lo que favorece que se recupere la vegetación y la fauna de estos ecosistema", comenta Gelo Bereje, de Agró. "Por desgracia, uno de las peculiaridades del Palancia es la porosidad de su cauce, de forma que en su tramo final el agua discurre por debajo de la tierra", señala.
La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) pretende evitar esta circunstancia creando un canal impermeabilizado en las actuaciones que está ejecutando en su tramo final. Esta actuación también es muy destacada por Agró: "Se ha limpiado la desembocadura, se han eliminado las construcciones ilegales y se está recuperando la vegetación autóctona; el problema es que la actuación prevista acaba en Sagunt y lo lógico sería que se continuara hasta el final".
Y es que los ecologistas consideran que es a partir de Sagunt donde el río presenta sus principales problemas. "Son numerosos los vertederos ilegales que hay a lo largo del cauce, de hecho hasta en Sagunt se usa todavía como aparcamiento de vehículos", destacaron. A estos problemas se le suma el impacto que tienen la presencia de especies invasoras, algunas tan habituales que se perciben como propias."Las chumberas han proliferado mucho, o las cañas que tienen un origen asiático aunque la gente cree que son autóctonas, lo mismo pasa con la causarina, un árbol australiano que incluso ha formado un pequeño bosquezuelo en Estivella", señalaron.
Precisamente, una de las actividades que han venido realizando son trabajos de limpieza. También abogan por poner en marcha un ambicioso proyecto para mantener un caudal ecológico a partir del agua liberada por la estación depuradora, que actualmente tira al mar más de 14.000 m3 diarios.
Pero, sobre todo, el primer paso para todo ello es la sensibilización social, especialmente de los más pequeños. Más de medio millar de niños de toda la comarca ya han participado en diferentes experiencias de campo para conocer los tramos de río que atraviesan sus municipios. "Queremos que la gente sienta como propio el río, como nuestro Amazonas", dicen.