A. P. F. L'ATZÚVIA
Los vecinos de l'Atzúvia están hasta el gorro de la polvareda que genera la cantera de la partida de l'Atzaďlla, en el vecino término de Pego. El polvo llega hasta el núcleo urbano de l'Atzúvia y provoca contaminación. Así lo aseguró ayer el colectivo Gelibre, que ha presentado 121 instancias individuales en el Ayuntamiento de Pego que piden la "paralización inmediata" de las extracciones. Esos escritos también se enviarán a la conselleria de Medio Ambiente.
En las instancias, se asegura que la actividad extractiva de la cantera "está causando unos efectos intolerables en la vida diaria de l'Atzúvia". "El polvo que hay en el aire que respiramos es excesivo y es mucho más cada vez que hay una explosión", indican los escritos, al tiempo que advierten de que "la contaminación del aire es nociva" y del peligro de "silicosis" por la elevada concentración de cuarzo en la arena.
Incumple la normativa
Los vecinos que firman las 121 instancias precisan que esta cantera incumple la normativa del Consell que establece que una explotación de este tipo debe estar a más de 500 metros de un núcleo habitado. "Pero nuestras casas están sometidas a explosiones que tienen el epicentro a menos de 500 metros. Los dańos continuados, más o menos visibles, en construcciones y estructuras son cada vez mayores".
En sus escritos, los residentes de l'Atzúvia exigen que se pare de forma inmediata la actividad de la cantera. "Tenemos todo el derecho a vivir y respirar con tranquilidad, en un entorno limpio, sin polvo, sin explosiones. Tenemos el derecho a la salud. Y eso no es posible en una atmósfera urbana que la cantera contamina".