CRISTINA SAYOL ALZIRA
La Ribera tendrá golf para todos los públicos. Galiana Campo de Golf, ubicado en el término municipal de Carcaixent, se convertirá en el primer campo de golf de la Comunitat Valenciana en ofrecer sus servicios a todo el público, sin necesidad de ser suscriptor o socio del mismo: como en las boleras, sólo se pagará por el tiempo que se juegue. De este modo, si las lluvias y el frío no lo impiden, el complejo abrirá el verano del 2010 para instaurar en la comarca un deporte, hasta el momento, completamente extraño para sus habitantes.
"Nuestro objetivo es colocar a la Ribera en el sitio que se merece", sentencia Rafael Martínez, director del futuro complejo. "Muchas ciudades de Europa son muy conocidas por los campos de golf que tienen, ya que logran atraer a una gran cantidad de turistas; y eso es precisamente lo que queremos lograr", explica Martínez, quien especifica que el objetivo prioritario de su empresa es el de convertirse en uno de los principales lugares de ocio y de descanso de la zona.
En este sentido, la ecuación que plantea el director suena bastante tentadora: lujo comparable a una calidad de cinco estrellas que, no obstante, podrá estar al alcance de todo el mundo. "Queremos instaurar un campo de golf comercial donde, a diferencia de los otros complejos que existen en la Comunitat, los clientes no tienen por qué hacerse socios o pagar una cuota mensual para poder disfrutar de las instalaciones", aclara Martínez. Por este motivo, y con el fin de introducir la "cultura del golf" entre los ribereños, uno de los servicios que se ofrecerán será el de realizar cursillos para que la gente que desee iniciarse en este deporte pueda hacerlo junto a un monitor.
En plena naturaleza
El otro gran reclamo del proyecto es, sin duda, el paraje en el que se ubica. Incrustado en pleno valle d'Aigües Vives, el futuro campo de golf -que recibe su nombre de una partida de Carcaixent- ocupa una superficie de 1.208.000 metros cuadrados, de los cuales 563.000 se destinarán a un uso íntegramente deportivo.
Rafa Martínez asegura que, desde el principio, la intención del grupo ha sido la de integrar al máximo el campo de golf -que tendrá un total de 18 hoyos- con el privilegiado entorno que le rodea. "Hemos plantado alrededor de 6.000 variedades de pino autóctono, ya que además del campo de golf queremos crear un jardín natural para que la gente pueda venir a pasar el día y a pasear con los amigos o la familia", señala el director. Cambios todos estos que, según asegura Martínez, supondrán un ahorro en agua del 80% con respecto a los cultivos de naranjos de la zona.
El director garantiza que los terrenos no albergarán, ni ahora ni en el futuro, urbanización de algún tipo. "El campo de golf sólo contará con una casa-club con bar y restaurante para lo clientes y, en el futuro y sólo si el negocio va bien, podría barajarse la posibilidad de construirse un hotel".