RICARD GALLEGO ONTINYENT
El solar donde el equipo de gobierno de Ontinyent quiere que la Conselleria de Sanidad construya el futuro hospital general es "viable" desde el punto de vista técnico -el edificio cabe en los 30.000 m2 ofrecidos- pero es cuestionable desde un punto de vista de salubridad. Primero por la proximidad a la depuradora de agua residuales cuya actividad puede generar "malos olores y ruidos", y segundo por la cercanía al río Clariano, que puede ser "foco de infecciones". Incluso los técnicos llegan a poner en duda la idoneidad de las dimensiones de la parcela que va cederse. Recuerdan que es "inferior", en 10.800 m2, al suelo que el Plan General de Ontinyent asigna a uso sanitario. Respecto a la estación depuradora de aguas residuales Ontinyent-Agullent (EDAR), los redactores del informe recuerdan que se encuentra a apenas 100 metros en línea recta de los terrenos ofrecidos por el ayuntamiento y, por tanto, insisten en que "con carácter previo a la puesta en funcionamiento del hospital" deben haberse realizado actuaciones para reducir "la emisión de ruidos y olores", se añade en el informe. Los técnicos insisten tras revisar los distintos informes la parcela "no queda libre de problemas de salubridad" con lo que la existencia de una estación depuradora en las inmediaciones del futuro sanatorio debe ser calificada, "como mínimo, de "molesta", se añade.
Ahora se ha sabido que estos inconvenientes se conocían por parte del equipo de gobierno de Ontinyent desde hacía meses. Sin embargo, han mantenido en todo momento la apuesta por construir el hospital en dicha parcela.