Estas medidas contra la crisis se suman a la reciente aprobación de la ordenanza fiscal reguladora por el otorgamiento de las licencias de primera y segunda ocupación de las viviendas de Segart. El municipio no contaba hasta el momento con esta tasa, que sirve para otorgar la cédula de habitabilidad en las casas recién construidas o en aquellas en las que se produce un cambio de titularidad. Los ajustes económicos que está introduciendo Vicent de Paül tienen que convivir con el puntual pago que el ayuntamiento está efectuando al Instituto Nacional de la Seguridad Social para liquidar la deuda que mantiene desde hace varios ejercicios y llegó a superar los 100.000 euros. El plan pactado con el organismo público hace ahora doce meses contempla un aplazamiento del pago de esta deuda a cinco años.