R. GALLEGO ONTINYENT
A los 25 millones en que se ha presupuestado el futuro hospital de Ontinyent habrá que añadirle un sobrecoste inesperado. El de los flecos provocados por la elección de unos terrenos con un entorno que presenta importantes problemas de "salubridad", "ruidos" y "malos olores" derivados de su proximidad a una depuradora de aguas y un río. Los técnicos del Ayuntamiento de Ontinyent calculan que el coste de adaptar la estación depuradora a las "condiciones" impuestas por la Dirección General de Recursos Humanos de la Conselleria de Sanidad para la apertura del sanatorio superarían los dos millones.
Las actuaciones a realizar para mitigar "los ruidos y los malos olores" derivados de la actividad de la EDAR Ontinyent-Agullent, que se ubica a 100 metros en línea recta de la parcela que ocupará el hospital, obligan a modificar el tratamiento depurativo, cambiar el desarenador y la tolva de fangos, y sustituir las conducciones e instalaciones para la desodorización de los elementos anteriores, además de ampliar la capacidad del sistema de desodorización actual la planta. También sería indispensable la insonorización de los equipos y de todo el recinto para "reducir ruidos", añaden. De la ejecución de estos trabajos, los técnicos hacen responsable al Ayuntamiento de Ontinyent, que deberá comprometerse a llevar a cabo "las actuaciones que considere la Entitat de Sanejament", insisten.
Por las fechas en que fueron evacuados los informes se pueden colegir que estos inconvenientes se conocían por parte del equipo de gobierno de Ontinyent desde febrero de 2008. Sin embargo, han mantenido en todo momento la apuesta por construir el hospital en dicha parcela. Cabe recordar que en el Plan General se apostaba por otro emplazamiento con menos problemas medioambientales y geotécnicos, como se ha recordado por parte de los partidos, sindicatos y asociaciones adheridas al Pacte per la Sanitat d'Ontinyent.
En este punto cabe indicar que, según un estudio geotécnico encargado por el propio ayuntamiento y elaborado por una empresa externa en 2008, se debe aportar un "compromiso" del ayuntamiento respecto a la adopción de medidas necesarias para "procurar la estabilidad del talud natural y la protección del pie del mismo en las inmediaciones del lecho del río". Se trataría de evitar posible corrimientos de tierra. Estos trabajos podrían costar en torno al millón de euros.
Focos infecciosos
De otro lado, como adelantó ayer este diario, las "advertencias" que indican los técnicos respecto a la proximidad del futuro hospital al río Clariano no son menores. Sostienen que en relación a los informes sanitarios, es imprescindible "medidas preventivas" para controlar y prevenir "la transmisión de posibles enfermedades infecciosas provocadas por la proximidad del cauce del río".