El interior de la fábrica abandonada ha quedado lleno de basura y de pintadas en las paredes. En cada rincón se podía observar restos de botellas vacías, latas y bolsas.
La fiesta se prolongó durante un día y medio sin ocasionar molestias ni quejas de los vecinos de Paterna. La ubicación elegida por los organizadores estaba alejada del núcleo urbano y los jóvenes acudían en sus vehículos.
La Policía no dejó de vigilar la zona desde que detectó la concentración de cientos de jóvenes y practicó numerosos controles de alcoholemia y registros de vehículos.
Tan sólo hay un detenido por posesión de estupefacientes que pasará a disposición judicial, aunque no se descarta la detención de otro joven al encontrarle varios tipos de drogas. m. l.paterna