MÓNICA ROS SILLA
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Más barato para los vecinos y con un menor impacto para el medio ambiente. Esas son las directrices que marcan la propuesta realizada por el alcalde de Silla, Francesc Baixauli, sobre la recogida, transporte y tratamiento de residuos. El alcalde socialista opta por la construcción de plantas alternativas de basura que sustituyan las grandes factorías actuales. Sin embargo, Baixauli se basa en un estudio realizado por una empresa que compara la situación actual -gestionada por la Entidad Metropolitana de Residuos (Emtre)- con la alternativa propuesta. Es más, el alcalde socialista asegura que estas pequeñas factorías "están funcionando en muchas ciudades de Europa". "No queremos provocar el caos, pero está claro que las tres R -reducir, reciclar y reutilizar- no se cumplen en la Comunitat Valenciana desde 1997".
En primer lugar, el informe destaca que la propuesta de crear plantas más pequeñas supone una rebaja del 20% en la tasa. Actualmente el precio de la tasa por la recogida y tratamiento de los residuos sólidos de la Emtre se fija en 63 euros por tonelada. El estudio asegura que con la propuesta de Baixauli, la cuantía se reduce hasta los 50 euros por tonelada de basura.
El principal problema del tratamiento de la basura se centra en el rechazo, es decir, en aquellos restos que no son ni plástico, ni vídreo ni cartón. En la actualidad tan solo se aprovecha el 10% de esta basura de rechazo que es "la que colapsa los vertederos ya que la mayoría de residuos se trasladan allí y no se tratan. No todo lo que denominamos orgánico no se puede reutilizar, pero va directo al vertedero".
Sin embargo, con la propuesta que defiende Baixauli se trataría el "90% de la basura de rechazo" ya que estas plantas pequeñas están dotadas de las infraestructuras necesarias de "clasificación, compostaje, producción de diesel sintético y vertedero". La incineración no está prevista en las plantas alternativas, y así lo hace constar el estudio.
Y es que el objetivo que persigue Baixauli es que el municipio que preside "no continúe vertiendo en un basurero ilegal, como el existente en Dos Aguas, que tiene orden de clausura. Ni queremos ni debemos ser partícipes de esta ilegalidad, aunque la Emtre lo sepa y haga caso omiso". Según la propuesta del Ayuntamiento de Silla, las plantas alternativas de tratamiento "incrementan en cinco veces el periodo de vidas útil del vertedero" en lugar de "afectar al entorno por la eliminación de residuos". Además, al ser plantas más pequeñas que se ubican, mancomunadas, entre varios municipios "se reduce el transporte y las emisiones de CO2 que conlleva".
Aparte de la diferencia entre el impacto medioambiental del sistema actual y el propuesto, el estudio realiza una comparativa entre el "pago injusto que implica abonar la tasa de basura en función del consumo de agua y no por la producción de residuos" -según el sistema actual- o el "pago justo por lo que producimos". En este punto, el alcalde de Silla pone un ejemplo: "con el sistema actual, un gimnasio pagará mucho por la tasa de basura porque, aunque no genere excesivos residuos, consume mucha agua. Sin embargo, un restaurante, que sí genera mucha basura, pagará más bien poco porque pagará en función del agua que consuma". Además, el alcalde de Silla tiene "serias dudas" de que el sistema actual "sea legal. Lo que queda claro es que es injusto".
Por ello, Baixauli calificó de "incongruente" un sistema de recogida y tratamiento de residuos que "a todas luces no funciona. Ni estamos cumpliendo la legalidad con el vertedero de Dos Aguas, ni estamos siendo justos con los vecinos en el cobro de la tasa porque no se paga en función de la basura que cada uno genera".