CARLOS ALÓS ALZIRA
Los ayuntamientos de la Ribera superaron en 2008 los 109 millones de euros en créditos pendientes de pago a las entidades financieras, según datos del Ministerio de Economía y Hacienda. El desplome de ingresos, especialmente los derivados de la actividad constructora, como consecuencia de la crisis y la falta de un modelo de financiación local que permita sufragar competencias que ejercen los consistorios, pero que no les son propias, ahogan la economía municipal.
Las entidades locales se ven obligadas recurrir a la deuda para financiarse, aunque algunas lo han hecho más que otras. En el listado de deuda con los bancos, Cullera es líder. Con un pasivo de 20,5 millones de euros, la deuda triplica la de Alzira pese a que tiene la mitad de habitantes. El retraso en el pago de las nóminas de los empleados de la limpieza, la dificultad para aprobar los presupuestos de 2010 y el permanente recurso a la deuda dibujan una situación cada vez más complicada en Cullera.
La deuda del ayuntamiento que preside Ernesto Sanjuán duplica la del segundo municipio que más dinero debe a los bancos, Algemesí, con 10,5 millones de euros. La tercera localidad de la comarca con más préstamos es Almussafes, por valor de 9,4 millones. También con una deuda superior a los 9 millones aparece Carcaixent, que supera los 9,3 millones. En un escalón inferior, pero por encima de los ocho millones de euros aparecen Benifaió y Sueca. En séptima posición se sitúa Alzira pese a ser la ciudad más poblada de la Ribera. La deuda del consistorio que preside Elena Bastidas es de 7,2 millones.