TERESA JUAN-MOMPÓ ALZIRA
La bolsa de basura ya pesa un 20% menos en Carcaixent. El nuevo sistema de recogida de residuos comienza a dar sus frutos apenas un semestre después de su implantación. Es difícil encontrar residuos por las calles de este municipio. El ayuntamiento puso en marcha a principios de enero un nuevo sistema para la recogida de los residuos sólidos urbanos: retiró todos los contenedores de las calles y estableció un estricto horario para tirar la basura: de 19,30 a 00,30 horas. Sólo durante ese periodo, 900 contenedores de pequeño tamaño permanecen repartidos por las calles. Según el día, los vecinos pueden tirar también papel y cartón, envases o vidrio. Este nuevo sistema se completa además con un plan de control de los vertidos que incluso prevé sanciones a aquellos vecinos que no cumplan con el reciclaje.
El objetivo de este cambio es reducir el volumen de residuos que el municipio envía a la planta de Guadassuar "un 50% en tres años", según anunciaba el concejal de Servicios Municipales, Toni Revert. Sin embargo, en sólo seis meses la reducción ya es del 20%.
El Ayuntamiento de Carcaixent ha optado por aplicar este sistema, ya implantado en algunos municipios de España, justo en el año en que ha entrado en vigor la nueva tasa de tratamiento de residuos del Consorci Ribera i Valldigna que, precisamente, castiga más a aquellos municipios que más residuos aportan a la planta de Guadassuar. Tras el primer mes de experiencia, el ayuntamiento introdujo algunos cambios en el servicio. Así, atendiendo a las sugerencias realizadas por vecinos y comerciantes, se decidió adelantar la hora de repartida de los contenedores para que comenzara a las 18 horas. Asimismo, se ha variado los puntos de distribución de los contenedores según los comentarios realizados por los vecinos. En la actualidad, los carcagentinos disponen de 200 puntos de vertido, cuando con el antiguo sistema sólo existían cincuenta.