FRANCISCO NAVARRO LLÍRIA
A Richard Quesada, un niño de 13 años con síndrome de Down de la localidad de Llíria, le han denegado la asistencia a la escuela de verano del municipio, orientada para aquellos jóvenes con dificultades en el aprendizaje. El pequeño que ha estado matriculado este curso en el centro de educación especial de Cheste en contra de la voluntad de sus padres, no ha podido asistir a clase por estar incluído entre la población de riesgo. "Mi hijo no puede desplazarse 25 kilómetros todos los días, porque está operado del corazón y tiene problemas de respiración y con toda la psicosis de la gripe A, los médicos desaconsejaron que fuera hasta Cheste", atestigua Carmen Calvo, la madre del pequeño. Para subsanar sus ausencias de clase, Richard contaba con un profesor de refuerzo durante 7 horas a la semana.
Cuando Carmen preguntó al alcalde por qué su hijo no podía asistir al colegio, éste le respondió que debía presentar la documentación para demostrar que el niño necesitaba clases de logopedia y psicomotricidad. Pero las negativas no acabaron con la entrega de los documentos: "El alcalde me dijo que no podía inscribirlo en la escuela de verano porque no estaba matriculado en el municipio", afirma la madre. "Cómo va a estar matriculado en Llíria si me obligaron a llevarlo a Cheste", se lamenta.
Los padres han interpuesto dos demandas, una en la Fiscalía del Menor, consiguiendo que les mandaran un profesor a casa durante más horas para atender las necesidades del niño.
Richard ha tenido que sufrir la discriminación desde el año 2001, cuando también le fue rechazada su plaza en el Colegio Santa Ana del municipio. Desde el centro afirman que "todo está en manos de la conselleria", y recriminan a la madre del niño que "todo lo que dice es en nuestra contra".