TERESA JUAN-MOMPÓ TORRENT
Madera, metal y piel son los elementos empleados para construir el segundo órgano más grande de la Comunitat Valenciana. Un complicado sistema de teclas, tiradores, palancas, lengüetas, fuelles y tensores componen las entrañas de este extraño instrumento, coronado por más de 3.500 tubos de madera y de metal. Todo este conjunto, de 7 metros de altura por 4,5 de ancho, quedará instalado sobre la Porta del Vent de la Basílica de Sant Jaume de Algemesí, que se convertirá así en la única de la Comunitat con tres órganos en activo.
No es de extrañar esta querencia por el órgano en el pueblo natal del compositor y organista Juan Bautista Cabanilles. El personaje es el pretexto para la recuperación de este instrumento que, según la documentación, ha estado presente en el templo algemesinense desde el siglo XVI. El antiguo órgano construido en 1893 fue destrozado durante la guerra civil. Tras la contienda se instaló otro, en 1954, confeccionado por Organería Española. Sin embargo, éste funcionaba al 20% y hace una década se decidió encargar uno nuevo que recuperara la tradición barroca y ampliara los registros para permitir, también, la interpretación de música contemporánea.
Esta obra, que ejecutan los organeros de Torrent Juan Bautista Díaz y José Luis Berenguer, fue impulsada por el maestro Diego Ramón Lluch (fundador de la Schola Cantorum de Algemesí) y por el anterior párroco de la Basílica de Sant Jaume, José Mª Taverner. El actual rector de la parroquia, Jesús Corbí, saca adelante este ambicioso proyecto que también quiere convertirse en un homenaje a Cabanillas, del que en 2012 se cumplirán 300 años de su muerte. Por eso, ese año es la fecha idónea para estrenar el órgano.
El montaje comienza en 2 meses
El trabajo ya casi está concluido y en un par de meses comenzará su montaje en Algemesí. Sin embargo, éste podría prolongarse durante meses. Los organeros ya han acabado la primera fase del encargo: la construcción de la estructura, los órganos mayor y menor, el viento y la mecánica, explica Juan Bautista Díaz. El viernes, parte de la estructura fue trasladada a Algemesí para su decoración, de lo que se encargará el restaurador local Xavier Ferragud. Todo irá instalado sobre un balcón que se construirá sobre la Porta del Vent, donde permanece el hueco que ocupó el viejo órgano.
Concesiones a la modernidad
La segunda fase consistirá en "llenar el órgano de registros", es decir, colocar en él los 3.547 tubos y adecuar el instrumento a su ubicación, harmonizarlo, afinarlo y comprobar el correcto funcionamiento de sus 60 registros.
El instrumento reúne características de la tradición valenciana, como el arca de ecos o el teclado partido (aunque sólo uno de los tres que conforman la consola); y también realiza "concesiones a la modernidad", según señala Díaz: incorpora un pequeño ordenador accionable desde la consola con las manos y con los pies, que agiliza la combinación de los registros (evitando la asistencia de un ayudante). Asimismo, cuenta con un motor que genera el viento necesario para hacer sonar el órgano, explica el lutier de Torrent.