Introducción accidental de objetos. La inserción fortuita de elementos extraños en ojos, nariz, oídos, vías respiratorias, ano o vagina es más frecuente de lo que parece. Unas 150 de las 55.000 personas que acudieron al servicio de Urgencias del hospital de la Ribera en el primer semestre del año tenía alojado algún cuerpo extraño desde una botella en el ano, hasta cuchillos, tenedores o pilas.