M. A. LA VEGA BAJA
La Fiscalía de Alicante ha acusado formalmente al concejal de San Fulgencio, Manuel Barrera, de la Agrupación Independiente del Mediterráneo (AIM), de dos delitos de malversación de caudales públicos y de un tercero de exacciones ilegales. Barrera ha asegurado que es inocente y no entiende que el proceso continúe adelante cuando ha aportado pruebas que, según su criterio, le exculpan de esos delitos que se les imputan.
La denuncia contra Barrera se remonta al año 2008, cuando era concejal de Hacienda, Comercio, Industria y Turismo de San Fulgencio. En esa época era miembro del equipo de gobierno y su voto había dado la Alcaldía a la socialista Trinidad Martínez. Barrera supuestamente recibió, "en su condición de concejal", 1.175 euros que habían sido aportados por varios anunciantes en el libro de las fiestas en honor a la Virgen de Paz, importe que no depositó en las arcas municipales siendo éste su destino. El fiscal también observa supuestas irregularidades en la gestión de la barra de bebidas que se montó para las fiestas, y por la cual una empresa pagó 3.000 euros que tampoco se ingresaron en el ayuntamiento.
Según el auto judicial que abre el proceso para el juicio, Barrera también exigió a los vendedores que instalaron puestos durante los cuatro días de las fiestas el pago cien euros al día a cada uno, lo que supuso un importe total de 2.400 euros en concepto de tasas, sin que esta liquidación, que no fue fiscalizada por los servicios de Intervención del consistorio, correspondiera a ordenanza fiscal alguna.
El abogado de Barrera solicitó el sobreseimiento de las actuaciones, algo que el magistrado desestima en su auto alegando que "de lo hasta ahora actuado existen varios testimonios e informes de personas vinculadas al ayuntamiento que indican la presunta comisión de un delito de malversación".