LUCÍA MÁRQUEZ VALENCIA
"Cariñoso, leal, simpático y juguetón", aunque no lo parezca. Así es como los dueños de pitbulls describen a sus perros. Y es que, aunque se trate de una raza polémica y calificada a menudo de peligrosa, aquellos que conviven con Odín, Furia, Atila o Kratos no dejan de proclamar su pasión irrefrenable por ellos. El amor es así de irracional. Precisamente con el deseo de cambiar la negativa imagen pública que se tiene de estos canes, el Club Valenciano del American Pitbull Terrier ha organizado su Primer Campeonato Nacional de competición, que tiene lugar este fin de semana en Alcàsser.
Así, durante la mañana de ayer amantes de los pitbull llegados de toda la geografía española se reunieron para celebrar la competición de tiro y arrastre, en la que tomaron parte más de 45 cánidos. mientras que hoy se celebrará la prueba de salto vertical y belleza.
En este afán por resaltar la "nobleza" del pitbull y su auténtica esencia canina, la asociación ha establecido una serie de normas que los dueños deben cumplir a rajatabla para poder participar en la competición. Entre ellas está la prohibición de estimular al ejemplar con "animales vivos o hembras en celo", golpearlo durante las pruebas o tener "un lenguaje o una actitud agresivos" hacia ellos. Aquí el Pitbull es la estrella y debe ser venerado como tal. Así lo cree Iñaki Huarte, dueño de Tuercas, un ejemplar que le conquistó por "su carácter y su forma de ser. Este perro nunca te falla". Y, aunque admite que los machos son "un poco dominantes", para Iñaki no suponen ningún problema en su vida familiar. "Tengo a dos pitbull en casa con mi niña pequeña y estoy muy tranquilo con ellos" confiesa. Por su parte, José Sevilla compite con Kratos y señala que la esencia de esta raza es "su temperamento y entrega, que no la tienen otros perros".
La relación que existe entre José Montesinos y su perro Momo es una auténtica y clásica historia de amor: él, en un principio, quedó cautivado por "por la apariencia y el físico del perro", pero pronto descubrió "cómo era de verdad y que su carácter no tenía nada que ver con lo que la gente piensa". Y ahora que el romance se ha afianzado, Montesinos lo tiene claro, "estos perros se te comen, sí, pero a besos".