S. GARCÍA GANDIA
El alcalde de Ador, Joan Faus, no presidirá hoy la procesión del Corpus Christi que, después de la misa, recorrerá las calles de la localidad. Será la primera vez que la primera autoridad civil del municipio no acompañe, en un lugar preferente y en calidad de alcalde, al sacerdote titular de la parroquia en este acto.
El motivo no es otro que un acuerdo alcanzado esta semana entre el nuevo Gobierno local y la parroquia de Ador para que las autoridades municipales no tengan que presidir necesariamente los actos litúrgicos o las procesiones que se celebran a lo largo del año.
Esta especie de tímida separación entre la Iglesia y el Estado en esta pequeña localidad de la Safor responde no a un enfrentamiento entre los representantes de ambos estamentos, sino justo a lo contrario, al interés manifestado en ese sentido por el equipo de Gobierno local y a la aceptación de este propósito por parte del sacerdote titular de la parroquia.
En las pasadas elecciones, los vecinos de Ador decidieron poner fin a 28 años de gobiernos ininterrumpidos del PP. El grupo Gent d'Ador, formado por personas independientes, algunas de ellas vinculadas al Partido Socialista y al Bloc Nacionalista, logró la mayoría absoluta en lo que fue uno de los giros históricos de estos comicios en la comarca de la Safor.
Según explicó el alcalde a Levante-EMV, en uno de los debates que mantuvieron los cinco concejales elegidos por su grupo surgió la idea de aplicar el principio de independencia entre la Iglesia y el ayuntamiento, algo que fue transmitido al sacerdote Vicent Sarrió.
De ello surgió un acuerdo que el alcalde dio a conocer en el pleno del jueves y que también la parroquia ha transmitido a sus fieles para que nadie pueda interpretar que se ha producido algún tipo de conflicto o enfrentamiento. De hecho, el acuerdo esta sellado por el alcalde y al párroco.
Procesión del Corpus sin políticos
Según explica Joan Faus, a partir de hoy, festividad del Corpus, el alcalde y los concejales no presidirán las procesiones o las celebraciones litúrgicas cuando estas sean consideradas como actos estrictamente religiosos. En la misma situación que el Corpus estarían las procesiones del Domingo de Ramos o la de los "combregars", después de la Pascua.
Sí acudirán el día de la patrona
El acuerdo entre el ayuntamiento y la parroquia de Ador deja claro que las autoridades locales, con el alcalde al frente, sí presidirán la procesión y los actos religiosos del día de la patrona, la Mare de Déu de Loreto, que tiene lugar en el mes de agosto, dentro de la semana de fiestas patronales. Los ediles también estarán "en el lugar que se nos asigne", en aquellas celebraciones religiosas cuyos organizadores envíen una invitación expresa a la corporación municipal. Es posible, por lo tanto, que otras procesiones de las fiestas parroquiales cuenten con presidencia de las autoridades.
También se acudirá en calidad de representantes institucionales a aquellos actos que, aun siendo de carácter religioso, tengan una trascendencia civil, como sería el caso de una visita de autoridades eclesiásticas a la localidad o acontecimientos de especial relevancia, siempre que también exista invitación por parte de la parroquia o de la entidad organizadora si se da el caso.
El PP de Bellreguard tampoco presidirá
los actos religiosos
Los acuerdos similares al adoptado en Ador tienen su primer precedente en la Safor en Bellreguard, cuyo ayuntamiento, ya en la primera legislatura democrática (1979-1983), adoptó por pleno el acuerdo de que los alcaldes y concejales no podrían presidir actos litúrgicos ni asistir a ellos en calidad de representantes de la institución. Aquel acuerdo se ha respetado siempre en Bellreguard, donde desde entonces todo han sido gobiernos del PSPV y del Bloc. Y seguirá siendo igual ahora que, por primera vez, gobierna el PP en el ayuntamiento. El nuevo alcalde, el popular Jaume Ascó, señaló a este periódico que, como creyente, suele participar en los actos religiosos y seguirá haciéndolo. Pero añadió que mantendrá el espíritu de aquel acuerdo del pleno y, por tanto, no presidirá ninguna manifestación litúrgica. En consecuencia, el acuerdo seguirá vigente.