L. S./ X. X. VALENCIA/ALZIRA
La lluvia que ayer cayó en la Ribera no fue únicamente la del cielo. Sueca recibió ayer un regalo inesperado en forma de chaparrón de millones. La fortuna quiso que la administración de lotería número 2 vendiera el número agraciado con el primer premio de la lotería nacional. El 41.956 repartió cerca de ocho millones de euros, de los que tres son del premio especial, de la serie 6, fracción 10.
Según los responsables de la oficina situada en la céntrica calle Valencia, la suerte ha estado muy repartida. "Se han vendido más de 80 décimos, todos ellos en ventanilla", confirmaba María Ángeles Marí, hermana del lotero titular, Eugenio Marí, embargada por la emoción.
Por su parte, Loterías la Milagrosa, en la calle Mayor de Picassent, en l'Horta, repartió ayer 1,2 millones a través de décimos agraciados con el segundo premio, el numero 28.633. Según el responsable, Alberto Aguado, el premio fue a parar "a manos de trabajadores que se han alegrado mucho" ya que se vendió a un grupo de vecinos abonados a ese número desde hace años y al Mesón Diego de Montserrat, que también compra décimos de ese número desde hace 20 años. Aguado dijo que el premio está muy repartido porque "la mayoría de gente tiene un décimo y recibe 12.000 euros, y como mucho tienen tres". Uno de los agraciados era un vecino de Picassent que había quedado en paro el lunes "por lo que esto le ayudará".