S. S. GANDIA
El alcalde de Gandia, Arturo Torró, aseguró ayer que la ciudad contará con un campo de golf de la máxima categoría en el plazo aproximado de dos años y que, además, ese proyecto ni le costará dinero al ayuntamiento ni prevé ninguna urbanización aneja.
Lo de Torró no es una declaración de intenciones. Es un proyecto en toda regla que se encuentra en fase avanzada, al menos en lo que a la parte administrativa se refiere.
La empresa Iniciatives Públiques Gandia (IPG) formalizará en las próximas semanas un contrato para garantizarse la compra de una finca de dos millones de metros cuadrados en la partida del Racó de Tomba, en Marxuquera. Esa finca, propiedad de una empresa denominada justamente Racó de Tomba SA, está integrada por 1,5 millones de metros cuadrados de montaña, que seguiría siendo suelo forestal inalterable, y de 520.000 metros cuadrados de cultivos de cítricos, que es donde se habilitaría el campo de golf profesional de 18 hoyos.
La finca cuesta 5,7 millones de euros, pero no será ni IPG ni el ayuntamiento quien desembolse ese dinero. Será la empresa a la que el consistorio entregue el terreno previo acuerdo para que construya el campo de golf con el diseño y las condiciones que el ayuntamiento le exija.
El truco de esta operación, explicado ayer por el alcalde, no es otro que poner el ayuntamiento al servicio de la iniciativa privada para conseguir el campo de golf a coste cero. El Gobierno del PP actuaría de intermediario y entregaría al operador de golf la finca del Racó de Tomba con todos los permisos aprobados para llevar a cabo la obra. Toda la inversión, que con toda seguridad alcanzará varios millones de euros, será de capital privado.
Arturo Torró señaló que, para agilizar esa operación, la Generalitat le ha hecho un favor, dado que acaba de aprobar un procedimiento administrativo para aplicar la vía de urgencia en todas aquellas obras que se incluyan en la Estrategia Territorial de la Comunitat Valenciana. Así, el alcalde auguró que en un año se dispondría de todos los permisos y, en dos, del campo de golf hecho.
Clara Carbonell, concejala de Urbanismo, que compareció junto a Torró y al concejal de Deportes, Marcos Estruch, explicó que este proyecto cumple la Ley de Golf de la Comunitat Valenciana y, en lo que respecta al agua, un elemento fundamental para una instalación de ese tipo, la empresa propietaria de la finca también lo es de dos pozos, debidamente autorizados, que ahora se utilizan para el riego de los naranjos. El proyecto del que será el segundo campo de golf de la Safor, después del de Oliva Nova, incluye otras actuaciones de menor calado, como la regeneración de una antigua cantera, en la que se habilitarían dos galerías para tiro con arco.