MANEL DOMINGO LLÍRIA
Compromís per Llíria denunció ayer una presunta discriminación de la Concejalía de Bienestar en la concesión de ayudas. Según una nota de prensa de la coalición, una de las entidades colaboradoras en el reparto de alimentos, se le obliga por parte municipal a separar en dos locales diferentes a las persona, según tenga la nacionalidad española o exrranjera.
El concejal de Compromis, Rafa Cotanda, manifestó que «es ilegal e inconstitucional la separación por razón de nacimiento de las personas y que el ayuntamiento no puede permitir dicha situaciones en entidades que reciben ayudas públicas».
Desde la concejalía de Servicios Sociales, se niega rotundamente que haya cualquier tipo de discriminación, y argumentan que «por cuestión de funcionamiento y en búsqueda de la mayor eficacia para atender las personas más necesitadas, se deriva a los inmigrantes a Cáritas Interparroquial, y al resto de personas al Banco de Alimentos». Compromís también rechazó en su nota de prensa que existían unas supuestas amenazas en las que cualquier reclamación por parte de las personas afectadas, seria castigada con la retirada de la ayuda. Desde el consistorio se manifestó que «es totalmente falso», y se añadió «existen unas normas que cuando se incumplen se penaliza con la retirada de la ayuda tres meses».