Isabel Salvador, Ontinyent
El alcalde de Ontinyent, Manuel Reguart, acusó ayer al conseller de Territorio y Vivienda, Rafael Blasco, de «utilizar» a la capital de la Vall d'Albaida como «chivo expiatorio para tapar sus vergüenzas urbanísticas», ha destacado. Reguart, contestaba así al anuncio del conseller de suspender el Plan General de Ordenación Urbana de Ontinyent. El alcalde continuó diciendo que Blasco «no ha podido suspender nada porque el plan aún se está tramitando», afirmó Reguart, quien dijo que le parecía «lamentable» que Blasco «se quiera posicionar como garante de la protección ambiental y paisajística, cuando su política se basa en promover la especulación y los campos de golf», como se le acaba de recriminar desde Bruselas, expuso el alcalde de Ontinyent.
Reguart quiso aclarar también que «el nuevo Plan General de Ordenación Urbana está siguiendo la tramitación ordinaria prevista, pese al alarmismo injustificado y la manipulación política tendenciosa, partidista y premeditada que está haciendo de este tema Blasco, que se atreve a emitir juicios políticos sobre informes técnicoos», denunció el alcalde.
Por su parte, el concejal de Urbanismo, Rafael Portero subrayó que el PGOU «debería estar al margen de la oportunidad política y de la utilización electoralista, por que la ciudadanía tiene el derecho a ver crecer su pueblo de una manera razonable y sostenible, sin interferencias de carácter político», y resaltó que es curioso que a un año de las elecciones municipales vuelva a tener relevancia el tema del PGOU.