R. Laguna, Valencia
Un agente de la Policía Local de Burjassot declaró ayer ante el tribunal de la sección cuarta de la Audiencia de Valencia que se vio obligado a disparar contra varias personas en medio de la noche cuando les dio el alto y no le hicieron caso. Francisco A. B. se enfrenta a una pena de arresto y su inhabilitación para el cargo por 18 meses, según la petición fiscal que le acusa de un «delito de lesiones ocasionadas por imprudencia grave».
Los hechos ocurrieron en la madrugada del 16 de febrero de 2003, cuando Francisco A. B. se encontraba patrullando. Al oir unos ruidos procedentes de otra calle, se acercó y vio cómo dos personas manipulaban los espejos retrovisores de un coche que había aparcado. El policía les dio el alto y, como no hicieron caso, sacó su arma reglamentaria, una pistola semiautomática, y disparó al aire para impedir la fuga. No obstante, continuaron hacia su coche. Entonces, según el relato fiscal, «en su intento de impedir la huída y con olvido de las más elementales normas de prudencia, continuó disparando». Pese a que el agente no niega que disparara contra el vehículo y sus ocupantes, Francisco A. B. explicó que se vio obligado a repeler un ataque en defensa propia, cuando aquellas personas se abalanzaron contra él. Esta versión no pudo ser contrastada por el otro policía testigo.