I. S., Ontinyent
El joven Nixon Yesid Rubiano Calderón de 26 años, colombiano, y residente en Ontinyent desde hace cuatro años, no podía imaginar que el domingo se convertiría en el involuntario protagonista de la fiesta popular del bou en corda de la capital de la Vall d'Albaida. No era la primera vez que Nixon participaba en estos festejos, pero sí la primera en la que eligió para ver al toro una farola situada en el Pont Vell de la ciudad. El domingo, al igual que el sábado, Nixon bajo al barrio de la Vila a participar en este espectáculo tan popular en Ontinyent. El primer toro de la tarde no planteó ningún problema; iba a ser el segundo, llamado Periodista, el que no acabó de milagro con su vida.
Cuando el toro ya se dirigía al corral y pasaba junto al Pont Vell, Nixon lo llamó desde arriba del murete en el que estaba situado junto a un amigo, agarrado a una farola. El muro, de algo más de un metro de altura, es la protección para evitar caídas al río. Tras algunas embestidas, el toro hizo algo que no esperaban: saltó hacia arriba del murete y se los llevó por delante. Los dos amigos se precipitaron junto al toro puente abajo, a 4 metros de altura. El río llevaba poca agua, y pronto cayeron sobre el fango, que amortiguó el golpe. «Todo fue muy rápido. En cuestión de minutos me vi volando agarrado a los cuernos de un toro», explicaba ayer Nixon acostado en la cama del hospital de Ontinyent, donde permanecerá unos días.