Paco Cerdà, Xàtiva
La Costera se armará contra las avenidas del río Júcar para minimizar el riesgo de inundaciones. Lo hará con la construcción de dos presas en las poblaciones de Estubeny y Montesa que empezarán a construirse en 2009 y que pueden entrar en funcionamiento entre 2013 y 2014, según anunció esta semana la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ). Junto a la actual presa de Bellús, limítrofe con la comarca de la Costera, formarán un importante triángulo defensivo que permita reducir los caudales generados en los ríos Sellent y Albaida para evitar que se desborde el Júcar, río en el que ambos desembocan. Las zonas inundables de la Ribera serán las más beneficiadas.
La presa que se construirá en Estubeny, en el río Sellent, es la que reviste mayor importancia porque este río «es uno de los que más caudal punta aporta al propio Júcar durante las avenidas» de agua, según detalla el Plan Global frente a Inundaciones en la Ribera del Júcar, redactado en el año 2000 por la CHJ. La presa tendrá alrededor de 50 metros de altura y permitirá un embalse de unos 30 hectómetros cúbicos con una capacidad de desagüe de 200 metros cúbicos de agua por segundo.
En fase de redacción
Se baraja la zona conocida como El Estrecho de Estubeny para ubicar la presa, según afirma el alcalde de la localidad, aunque no tienen todavía la confirmación oficial de la CHJ, que prevé terminar el proyecto -en fase de redacción- durante el primer trimestre de 2008. El borde máximo de la zona de embalse llegaría hasta barrancos próximos a Anna y Chella, pero a un nivel de altura muy inferior al de estas poblaciones. No habría, pues, ningún riesgo de inundación en estos municipios, asegura la CHJ. Con la construcción de esta presa en el río Sellent se consigue la protección de los núcleos urbanos de Càrcer y Cotes, dos municipios de la Ribera Alta con alto déficit de protección estructural ante posibles crecidas.
La presa de Montesa controlará la cuenca alta del río Cáñoles, afluente del río Albaida. Servirá, pues, como refuerzo complementario a la presa que actualmente existe en Bellús y que controla la cuenca alta del Albaida y del Clariano. La importancia de esta presa estriba en que el caudal del río Albaida y sus afluentes -como el Cáñoles- son «los principales responsables de las crecidas del Júcar en la Ribera Alta», según el plan de la CHJ.
Las previsiones de la CHJ indican que la presa de Montesa tendrá alrededor de 45 metros de altura, que permitirá un embalse de unos 30 hectómetros cúbicos y que podrá desaguar un caudal de punta de salida de 200 metros cúbicos de agua por segundo, igual que la presa de Estubeny. La cota máxima de embalse llegará hasta las proximidades de la depuradora de Vallada.
Los embalses de Montesa y Estubeny, junto con la presa que se construirá en el Marquesado, en el río Magro, tienen un coste estimado de 133 millones de euros.