M. J. V.,
Alzira
La Generalitat Valenciana está dispuesta a escuchar las reivindicaciones de los damnificados de la pantanada, a quienes el Estado les reclama el pago de los créditos que recibieron. Por eso, mañana lunes la secretaria autonómica de Política Institucional, Isabel Villalonga, se reunirá por la mañana con Benjamín Lafarga, presidente de Aspertous, la asociación de reciente creación que pretende conseguir la condonación de los préstamos de la riada que asoló la Ribera en 1982.
A este encuentro también está previsto que acudan las alcaldesas de Antella y Sumacàrcer, Mª Isabel Giménez y Chelo Pons, respectivamente, ya que estas localidades aglutinan a buena parte de los damnificados a quienes el ICO exige ahora que devuelvan el importe prestado.
Además, el próximo martes está previsto que se celebre una reunión en el auditorio municipal de Antella, a las cinco de la tarde, en la que Aspertous pretende dar a conocer la asociación, así como unir a todos los perjudicados. Dos horas más tarde, el presidente de esta nueva asociación se reunirá con los alcaldes de las poblaciones más afectadas.
Según explicó Lafarga, el objetivo es constituir una comisión mixta, formada por alcaldes y damnificados, para estudiar las medidas que pueden adoptar los perjudicados para buscar una salida al problema.