A. P. F., Xàbia
La explicación científica del terremoto no termina de convencer a numerosos vecinos de las urbanizaciones del Cap de la Nau de Xàbia. Afirman que desde seis días antes del seísmo percibieron sucesivas «explosiones bajo tierra», quehan desatado cierta psicosis e incluso algunos residentes han dejado por unos días sus casas y se han mudado al pueblo.
Las explosiones, por ahora, no tienen una justificiación científica. La Unidad de Registro Sísmico de la Universitat d'Alacant solo registró el temblor de tierra ocurrido a las 5.33 horas del miércoles y con epicentro en el mar, a tres millas del litoral del Poble Nou de Benitatxell. Antes no se detectó ningún tipo de actividad sísmica.
De ahí que, ante la insistencia de numerosos vecinos del Cap de la Nau que dicen que el jueves 1 de noviembre escucharon la primera de unas explosiones que se repitieron viernes, sábado y domingo, la Policía Local de Xàbia investigue si el origen puede ser artificial. Los agentes han recorrido la zona del Cap de la Nau y, en principio, descartan que se esté dinamitando algún punto de la montaña para hacer un desmonte. Además, se ha confirmado que no hay ningún buque de la Armada realizando maniobras frente al litoral del Cap de la Nau. Y tampoco parece probable que la explicación sea que un barco esté efectuando prospecciones cerca de la costa.
Revisar los transformadores
La policía incluso le ha pedido a la compañía Iberdrola que revise los transformadores de la zona para descartar que una avería sea la causa de las extrañas explosiones. Mientras, entre numerosos vecinos de las urbanizaciones del sureste de Xàbia ha cundido la alarma. Varios de ellos incluso han tratado de recordar la hora exacta en la que notaron las explosiones. Todas tuvieron lugar entre las 5 de la mañana y las 20 horas. Sin embargo, cada día ocurrieron a una hora diferente.
El terremoto de la madrugada del miércoles alcanzó los 2,2 grados en la escala de Richter. Esta intensidad es baja, pero, al ser un seísmo superficial, se percibió con mucha nitidez en urbanizaciones como las de Balcón al Mar, Costa Nova, Tossalet, la Guardia o en los chalés de la Granadella y el Portitxol. Los vecinos notaron como temblaban sus casas y se movían los muebles más pesados. En una casa de Balcón al Mar, el terremoto provocó grietas, aunque no de importancia. La policía recibió más de cien llamadas de residentes alarmados por el temblor de tierra.