Míriam Civera, Alpuente
El Castillo es una fortaleza situada en lo alto de la montaña, desde la que se domina toda la población. Fue cedida por el penúltimo rey musulmán de Valencia a Jaime I, como garantía del pacto de mutua ayuda (1229 ) para la conquista del Reino. Hoy en día se encuentra en ruinas y alberga restos romanos, árabes y de los siglos XVIII y XIX.
Hace unos días, el consistorio alpontino ha procedido a la demolición de la antigua farmacia, que en otras épocas llegó incluso a albergar un cuartel de la Guardia Civil, con caballerías incluidas. Un edificio del siglo XVII sobre el que existía un expediente municipal de ruina desde hace cinco años. El anterior farmacéutico tuvo que ser desalojado ante el inminente peligro de desplome.
El ayuntamiento cuenta con un informe arqueológico en el que se determina que la construcción no tiene valor patrimonial. Además, el edificio no tenía catalogación alguna como inmueble protegido. A pesar de esto, se trataba de un edificio con 400 años de antigüedad, que contaba con arcos góticos -apuntalados por el pésimo estado de conservación-.
El arquitecto encargado de las obras municipales, Emilio Alegre, ha proyectado sobre estas ruinas un edificio multifuncional que albergará las dependencias del nuevo consistorio alpontino, así como varias salas de exposiciones. «A pesar de los informes de patrimonio, vamos a conservar los arcos originales del edificio. Antes de la demolición se quitaron las piedras y se catalogaron para su posterior reconstrucción. Una vez esté acabada la obra se colocarán las piedras de los arcos para que quede constancia de éstos, aunque se ubicarán de manera que no disminuyan el espacio funcional del edificio» señalaba Alegre.
No es un caso aislado
Este no es el único caso de edificios centenarios del patrimonio alpontino amenazados con expedientes de ruina. Las construcciones colindantes a la antigua farmacia, en manos de propietarios privados, se encuentran en la misma situación. La falta de una delimitación del entorno BIC del Castillo, por parte de la Conselleria de Cultura, es la causante de esta situación.