Paco Cerdà, Xátiva
Agullent vuelve a estar rodeado de aura cardenalicia. La decisión del cardenal arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco, de rehabilitar la casa de retiro y de ejercicios espirituales de Agullent con el cheque que le han regalado los sacerdotes valencianos conecta al nuevo purpurado con la atención que dispensó a este municipio de la Vall d'Albaida el anterior cardenal valenciano, Enrique Reig, de quien su secretario personal llegó a afirmar que «era para todos el cardenal de Agullent», pues era la localidad natal de su madre y allí veraneó durante su infancia. Además, de Agullent era su secretario personal, el beato Ricardo Pla, y a la parroquia de la localidad el cardenal Reig donó un edificio y unos terrenos de pinar cercanos a la ermita.
En muchas ocasiones se hospedó el cardenal Reig en la casa de retiro y de ejercicios espirituales San Vicente Ferrer, construida a mediados del siglo XVIII junto a la ermita de Sant Vicent. Actualmente, la casa continúa en funcionamiento, pero está «muy deteriorada», según explican a este periódico distintos párrocos que la frecuentan. El edificio, que pertenece a la Hermandad de Sacerdotes, tiene unas 40 habitaciones distribuidas en dos plantas, pero sólo dispone de seis lavabos y seis duchas comunes. Ello, unido a la falta de calefacción y a los problemas de humedad, hace incómodas las convivencias de curas o de grupos de juniors que alberga el edificio.
A principios de año se presentó al arzobispado un proyecto para la rehabilitación interior del edificio (que prevé la reducción de habitaciones y el incremento de aseos y duchas). Ahora, según confirmaron distintas fuentes, el nuevo cardenal impulsará la rehabilitación de una casa a la que, como asegura el abad de Xátiva