Voro Contreras, Riba-roja
Un agente de la Policía Local de Riba-roja ha demandado al ayuntamiento por haberle eliminado de unas pruebas para oficial por aportar un certificado médico que, a pesar de declararle apto para el examen, no lo hacía siguiendo las palabras que indicaban las bases del concurso. En estas se señalaba que los aspirantes debían aportar un certificado "en el que se haga constar expresamente su capacidad para concurrir a las pruebas". En cambio, en el del denunciante se aseguraba que "no padece enfermedad ni defecto físico que le impida el normal ejercicio de las funciones". Es decir, tal como señala ayer el agente, el sentido era el mismo -el policía estaba capacitado para hacer las pruebas- pero las palabras no. El demandante presentó allí mismo un certificado de exención para realizar estas pruebas físicas que tenía por haber hecho unas similares el 22 de noviembre de 2005 con una validez de cuatro años. Pero esto tampoco lo aceptó el tribunal ya que este certificado era anterior a una nueva Orden que rige este tipo de pruebas y que se emitió un 23 de noviembre de 2005.
Ante esto, el teniente de alcalde y presidente del tribunal de esas pruebas, Salvador Silvestre, señaló ayer que el ayuntamiento sólo ha seguido las normas de las bases y el criterio del secretario municipal, que fue quien consideró que la documentación aportada por el aspirante a oficial no era la correcta.