J. G. G., Valencia
Los montescos y capuletos del PP no lo son tanto cuando se baja al terreno de la ideología. El plan estrella del presidente de la Generalitat, Francisco Camps, para evitar abortos, anunciado en el debate de política general el pasado 23 de septiembre, tenía copyright. La idea la había lanzado quince días antes el Ejecutivo de la Comunidad de Madrid, que preside Esperanza Aguirre, ubicada en la trinchera liberal frente al liderazgo de Mariano Rajoy. El 8 de septiembre, a raíz del abandono de un bebé -el quinto en lo que va de año en Madrid- en el confesionario de una iglesia, el Gobierno madrileño anunció que iba a "estudiar la mejor forma para que las madres que por diferentes causas no puedan atender a sus hijos puedan darlos en adopción preservando siempre su identidad y no necesariamente en los hospitales, como se venía realizando hasta ahora en el momento de dar a luz".
La intención es la de poder utilizar las 125 residencias con 1.800 plazas para la acogida de menores, como puntos donde las madres puedan acudir para dejar a sus bebés. Abandonar sin más a un bebé es delito, penado con dos a cuatro años, pero, tal como explica un portavoz de la Consejería de Familia y Asuntos Sociales, una mujer que no desee tener el niño puede dirigirse antes del parto a los trabajadores sociales para comunicar su deseo de renunciar al niño o bien en el momento de dar a luz. Son las llamadas renuncias hospitalarias. En ambos casos, la mujer da los datos y debe hacer un documento judicial de renuncia. La Comunidad de Madrid ha creado una comisión, integrada entre otros por juristas, para estudiar cómo pueden gestionarse estas adopciones desde el anonimato. Tanto las que se tramitaran antes del parto como las decididas posteriormente.
En su discurso de política general el 23 de septiembre, Camps anunció un Plan de Medidas de Apoyo Socioeconómico a las Familias de la Comunidad Valenciana. Entre las medidas, tras destacar la revisión de los procedimientos de adopción para agilizar los trámites, añadió: "Promoveremos, además, la adopción como alternativa para aquellas mujeres embarazadas que no pueden asumir la crianza de sus hijos".
La ponencia sobre la vida
Tanto la iniciativa de Madrid como la de Camps se han dado a conocer después de que el Gobierno central haya abierto el debate para la reforma de la ley del aborto, con el fin de ir hacia una ley de plazos. No es casualidad que una de las ponencias del congreso regional del PPCV lleve el título de "Sí a la vida". En Valencia, tras el anuncio del presidente se creó una comisión integrada por cinco departamentos con el objetivo de estudiar las medidas, así como las posibilidades desde el punto de vista jurídico. Se ha anunciado que las madres que no deseen tener el bebé y carezcan de medios económicos podrían tener hasta un salario de la Generalitat.
Al igual que Madrid, el Consell creará centros -uno en cada capital de provincia- para poder entregar a los pequeños siempre preservando la identidad de las madres, pero además se ha anunciado una red de 186 puntos de encuentro a lo largo de la Comunitat, que serán atendidos por equipos itinerantes.