M. Ducajú, Valencia
-¿Los rectores también están enfadados con el conseller de Educación como otros sectores de la enseñanza no universitaria?
-No, sería injusto decir que se está molesto en un momento en que se están cumpliendo los acuerdos financieros. Actualmente, hay una relación cordial, de tranquilidad. Esperamos que dure y las primeras interesadas somos las universidades.
-¿Qué ocurre con la instalación del Cymet?
-El secretario de Estado ha hecho en las últimas semanas tres visitas a Valencia. Una a instancias de la conselleria y se reunió con las dos universidades para darnos explicaciones de que la valoración era desfavorable pero que no había negativa a que los proyectos se desarrollaran, aunque había que reformularlos. Las observaciones son desde el punto de vista técnico y, en nuestro caso, centrado en el túnel del viento. Por parte de la Politécnica, y de la Universitat, me consta que se va a atender. Estoy convencido de que ambos proyectos se van a llevar a cabo, son de gran interés social y soportados por grupos de investigación muy solventes. Estamos trabajando ya en la reformulación y confiados.
-¿Usted es partidario de que en sus estatutos se fije, que no lo está, que los cargos sean de dos mandatos máximo?
-Yo soy partidario de que la comunidad universitaria, antes que nadie, sea quién decida si quiere limitar a dos mandatos el tiempo del rector y/o de sus órganos unipersonales. Desde el punto de vista personal ya he manifestado a lo largo de mi trayectoria universitaria que creo en la limitación de mandato. Es un tema que permite la renovación; aquí hay un gran capital humano. Es bueno que surja gente que tiene nuevas iniciativas, ideas.