L. Ballester Beneyto, Valencia
Una carambola del destino y el olfato casi detectivesco de un arquitecto valenciano ha permitido recuperar del olvido un plano que se creía extraviado en la noche de los tiempos. Esta es una historia, además, con tintes de novela de misterio que han escrito tres protagonistas. En 1861, un maestro albañil, Manuel Beyxer, dibujó un exhaustivo croquis del Castillo de Buñol para convertirlo en centro de Beneficencia. Las copias de ese plano se extraviaron hasta que, hace dos años, el arquitecto experto en patrimonio, Salvador Lara Ortega, recibió un misterioso y emocionante donativo. Una persona que prefiere permanecer en el anonimato le entregó el plano de Beyxer del siglo XIX con tres condiciones: que lo estudiara, que divulgara su contenido y que no revelara nunca a nadie su identidad. Tras restaurar el plano, Salvador Lara ha cumplido con su parte del contrato y el próximo jueves presenta en la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos el libro "Un proyecto pionero de intervención en el patrimonio. Manuel Beyxer. 1861". En la edición del libro han colaborado la institución académica, el Ayuntamiento de Buñol y la empresa Torremar Rehabilitación de Edificios. El documento lo merece, según explica Salvador Lara a Levante-EMV, porque es "el primer proyecto de intervención en el patrimonio que se localiza en la Comunitat Valenciana. Seguramente habrá más, pero por ahora ninguno ha visto la luz".
El plano de Beyxer del Castillo de Buñol tiene, además, otras valiosas cualidades. "Hasta ahora sólo conocemos planos de intervenciones patrimoniales que explican cómo quedaba el monumento". Y cita como ejemplo a Antoni Gilabert Fornés, autor de la remodelación neoclásica de la Catedral de Valencia iniciada en 1774, que ilustró la Seo ya restaurada pero "no explicó de qué situación partía". Sin embargo, Beyxer tiene la virtud de dibujar con pluma y tinta cómo era el castillo en 1861, de identificar las partes del recinto que pretende eliminar y las reformas que propone para usar el castillo como centro de Beneficencia.
El maestro de obras Manuel Beyxer fue, además, un pionero. Utilizó el sistema métrico decimal, cuando en la escuela de maestros de obra de la época, la Academia de San Carlos, aún ni se impartía, y la medida habitual aún eran los palmos valencianos. "Su trabajo es minucioso y moderno. Pero fue el primero y el último. A pesar de tener tres titulaciones -maestro de obras, director de caminos vecinales y agrimensor- Manuel Beyxer Ferrer sólo firmó el proyecto del Castillo de Buñol, que nunca llegaría a ejecutarse. Prefirió hacerse funcionario y trabajar como ayudante cualificado de obras públicas", explica el arquitecto Lara Ortega. Sus pesquisas le llevaron a rastrear el archivo municipal, donde descubrió que Manuel Beyxer fue uno de los expropiados para derribar el Barrio de Pescadores de Valencia (junto a la Plaza del Ayuntamiento) a finales del siglo XIX. Y también a buscar en el padrón municipal donde ha localizado antepasados de Manuel Beyxer que se remontan al siglo XVII y también a tres descendientes que aún viven en el barrio de la Fuensanta de Valencia. Los Beyxer del siglo XXI acudirán el próximo jueves a la presentación del libro que recupera el plano perdido. Igual también acuda el donante misterioso que, al cederle el plano le vaticinó: "Cuando estéis juntos, ganaréis los dos".