J. Sierra, Valencia
El parón experimentado por el desarrollo de la energía solar fotovoltaica tras el restrictivo decreto gubernamental 1578/98, que redujo los márgenes de negocio y estableció un cupo de instalaciones, no ha frenado el interés de empresas especializadas y grupos de inversión por captar tajados industriales en los que situar paneles solares fotovoltaicos.
David Rodríguez, de ISER, empresa valenciana con sede en la localidad de Moncada, aseguraba que el tejado de las naves industriales "es un espacio poco aprovechado para la generación de energía en España".
Según explicó, el 90% de las naves industriales del país no explotan sus cubiertas para producir energía de autoconsumo o inyectarla en la red eléctrica "reduciendo la dependencia de otros procesos más contaminantes".
Pese a la crisis
Según fuentes de Avaesen,la Asociación Valenciana de Empresas del Sector de la Energía, el establecimiento de cupos ha reducido un 75% las solicitudes para instalaciones de energía solar fotovoltaica en la Comunitat.
Sin embargo, además de empresas especializadas que han visto reducida su actividad bruscamente, existen grupos de inversión que ven en la fotovoltaica un valor seguro- el garante es el Estado-, que pronto volverá a tener financiación y que sigue siendo rentable por el descenso en el precio de las placas solares.
Muchas de estas empresas se han lanzado a la búsqueda de emplazamientos para fijar posiciones en espera de que pronto lleguen tiempos mejores.
La Comunitat Valenciana contaba a primeros de año con 217 megawatios (MW) instalados procedentes de instalaciones solares. De las 4.038 instalaciones solares que estaban en servicio en esa fecha, 2.582 corresponden a centrales ubicadas en las cubiertas de las naves industriales, que aportan 100.7 MW de potencia, y las 1.456 restantes son instalaciones en suelo, "huertos solares", que suman 117 MW de potencia.