F. Arabí, Valencia
Ni siquiera las conspiraciones escapan al darwinismo. El conseller de Inmigración y estratega de cabecera del PP valenciano, Rafael Blasco, aportó el jueves las muestras de campo que corroboran la capacidad de mutación de los montajes y tramas que pueblan la escena política para adaptarse a las circunstancias ambientales. Blasco y el vicepresidente Juan Cotino -ángeles de la guarda de Camps en el escándalo Gürtel- denunciaron la existencia de un "montaje" político y mediático" en una "trama" orquestada por el Gobierno socialista con apoyo de infantería en algunos medios de comunicación y con el sastre José Tomás como punta de lanza de esa "maquiavélica" estrategia de acoso al Consell.
La prueba del algodón, el símbolo de esa alianza sería, para el Consell, la llegada de Tomás en un taxi acompañado por un periodista y un cámara de la televisión Cuatro. Resulta que estos informadores aguardaron, junto a otros de La Sexta, en la Estación del Norte la llegada de quien acudía a declarar al TSJ valenciano como testigo. Una vez pisó suelo valenciano, los de Cuatro se montaron en el vehículo con el sastre a la caza de la exclusiva. Fue "una muestra de audacia por parte del medio", admitió Blasco. Pero acto seguido usó el hecho como una especie de prueba de cargo de la conspiración que está en "fase avanzada", según explicó. El sastre con el taxi acompañado de los informadores sustituye así como icono al juez Baltasar Garzón, titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional.
Filtraciones desde las alturas
Atrás han quedado los tiempos en que el magistrado cazador de venados junto con el ex ministro Bermejo era el estilete de una estrategia de acoso al PP con apoyo del Gobierno. Lo explicó Cotino antes que Blasco en esa misma rueda de prensa montada para desacreditar las declaraciones de José Tomás en las que reiteraba que Pablo Crespo, a través de Orange Market y otras empresas de la trama, pagó los trajes de Camps. "Hay personas que desde puntos muy altos del Gobierno están filtrando partes interesadas", dijo Cotino.
Otro de los vicepresidentes, Vicente Rambla, interpretó la llegada del sastre con los periodistas en el taxi como un prueba de que José Tomás está "tutelado por un grupo de comunicación".