J. G. G., Valencia
El primer acto de campaña electoral para los comicios europeos del líder nacional, Mariano Rajoy, en la Comunitat ha alimentado el pulso entre las direcciones del PP de Alicante y de Valencia. El malestar de la ejecutiva provincial alicantina, presidida por Joaquín Ripoll, con los responsables campsistas de la regional era ayer ostensible. Los ripollistas llegaron ayer a acusar al aparato campsista y a los responsables locales alicantinos afines a Camps de "boicotear" el mitin de Rajoy previsto para mañana en Alicante. Y ello pese a que en el mitin intervendrá también el propio Camps.
La razón de fondo, según los críticos con la regional, es que el campsismo no tiene interés en que Ripoll se apunte un tanto ante la dirección nacional por un mitin que no estaba previsto inicialmente y que la vicesecretaria de organización del PP, Ana Mato, pidió al también presidente de la Diputación de Alicante, ante la contrariedad, siempre según las mismas fuentes, del coordinador de la campaña en la Comunitat y vicepresidente primero del Consell, Vicente Rambla.
Ayer, los responsables provinciales de Alicante se encontraron con que, tanto desde la regional como desde el grupo parlamentario de las Corts, se convocaba al acto del día 2 en Valencia, obviando la cita de mañana. Según diversas fuentes, algunos coordinadores comarcales expresaron su sorpresa por la omisión del acto de Alicante, ante lo que su interlocutor les comunicó que cumplía instrucciones del vicesecretario de organización, David Serra.
Aforo de 10.000 personas
No sólo eso, sino que por la tarde tuvieron la desagradable sorpresa de que numerosos municipios campsistas anularon los autobuses que tenían asignados para movilizar afiliados ante la cita de mañana. Como ejemplo, citaron la local de Elx que dirige Mercedes Alonso, que tenía 6 autobuses y, según las fuentes citadas, los anuló todos, y lo mismo hicieron Crevillent (que tenía 3); Elda y Dénia (2); y Dolores, Xàbia, Teulada, Benissa, Callosa d'En Sarrià y Polop, cada uno con un autobús. Aún así, la provincial ha organizado 100 autobuses y espera cubrir el aforo de 10.000 personas.