VÍCTOR ROMERO VALENCIA
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Francisco Camps se marchó la semana pasada a Londres convencido de que no habría novedades hasta septiembre sobre su imputación por cohecho impropio dentro de la Operación Gürtel. El lunes el magistrado José Flors elevó a la sala de lo Penal del TSJ los recursos y alegaciones contra el auto por el que abrió el procedimiento para sentar ante un jurado popular a Camps, Ricardo Costa, Víctor Campos y Rafael Betoret. El movimiento procesal, que puede llevar al TSJ a tomar una decisión antes del sábado, desató un ataque de nervios en Presidencia. La vía de escape definida por los estrategas que rodean a Camps fue convocar un pleno del Consell extraordinario dedicado monográficamente a analizar la situación económica y social de la Comunitat para marcar la agenda y retomar la iniciativa política. Fue precisamente el carácter excepcional del pleno lo que elevó las expectativas sobre su contenido. De la reunión surgió un paquete de medidas destinadas a colectivos en riesgos de exclusión social o con una situación económica límite a los que la Generalitat destinará 20 millones de euros. La iniciativa surge del vicepresidente tercero y conseller de Bienestar Social, Juan Cotino, una de las personas más cercanas a Camps y a quien se atribuye la idea de celebrar de reunir al Consell excepcionalmente.
En una comparecencia conjunta de los tres vicepresidentes -el propio Cotino, Vicente Rambla y Gerardo Camps- el conseller de Bienestar Social reconoció que no será hasta el pleno ordinario de mañana cuando se aprobará la primera dotación presupuestaria. Preguntado sobre si consideraba que el estudio de unas medidas que mañana volverán a someterse a consideración justificaba la celebración de un pleno extraordinario Cotino se mostró nervioso: "Si a nosotros nos dieran mil millones de euros más, que no nos dan de la financiación autonómica, que se los dan a los catalanes y a otros, pues de esos mil millones mire usted si podríamos hacer "consells" extraordinarios y dedicar ese dinero a la gente que lo necesita". Y añadió: "Me siento muy orgullo de pertenecer al Consell y tener un Consell extraordinario para hablar de los problemas que tiene la gente". Interpelado sobre si el Ejecutivo de Camps necesitaba redirigir la agenda política hacia asuntos distintos al caso Gürtel, Cotino respondió: "El caso Gürtel le preocupa a quienes se dedican a hacer filtraciones teledirigidas para atacar al Partido Popular. Nosotros tenemos que pisar el suelo, trabajar por nuestra industria o nuestro turismo". Ayer también se sometió a consideración un informe de la Conselleria de Economía encargado al Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas sobre la situación económica. En círculos cercanos al Palau se ponía en duda que se hubiera conseguido el objetivo de ofrecer imagen de impulso político. Mañana el pleno ordinario del Consell del verano aprobará un voluminoso paquete de expedientes administrativos, el último de un verano muy caliente.