MARIA JOSEP PICÓ
¿Debemos prevenirnos del estrés oxidativo?
El precio que paga nuestro organismo por conseguir oxígeno son los radicales libres, que producen oxidación. Oxidan proteínas, grasa, ADN, etc. Tanto en situaciones normales como en patológicas incrementan el estrés oxidativo, que es un desequilibrio entre sustancias oxidantes y antioxidantes. Los radicales libres deben existir, son normales, pero su exceso es perjudicial. Una cierta producción de radicales libres puede ser incluso beneficiosa. Por ello tomar, vitaminas antioxidantes en exceso puede, en algunas situaciones, resultar contraproducente.
La publicidad y el sueño de la juventud eterna nos han llevado a sobrevalorar el consumo de vitaminas…
Tenemos que ir con cuidado con los productos que se ofertan en el mercado, hay muchas contradicciones. Además, hay que recordar que las vitaminas de fuentes naturales son más eficientes que las agregadas a zumos, lácteos, entre otros. Y tener en cuenta el contenido necesario de vitaminas según nuestra actividad física.
Las vitaminas artificiales, ¿son más difíciles de asimilar?
Sí. Hay dos tipos de vitaminas, las que se disuelven en agua, como la C, que no plantean graves problemas porque si no se asimilan, se expulsan a través de la orina. Las liposolubles, como la E, se almacenan en el tejido graso, por lo que hay que ir con cuidado con un aporte extra en gran cantidad.
Uno de sus ámbitos de estudio es la regulación del ciclo celular.
El conocimiento de las células es fundamental. Cada tejido tiene un número determinado de células. Están contadas. Pero se renuevan constantemente: los glóbulos rojos cada 120 días, la mucosa del intestino cada mes… Estudiamos cómo y cuando mueren y cómo y cuando se forman. El denominado suicidio celular (apoptosis) es una muerte programada, no afectan a las células de su alrededor, sino que se convierten en nutrientes para ellas. En la formación de células, a través de mitosis (división celular), siempre hay mutaciones, pero el sistema de control de calidad destruye las anomalías. El mecanismo es muy eficiente, por ello, se busca inducir este proceso en la lucha contra el cáncer.
Pero no todas las células se suicidan…
Si, y eso es malo, pues siguen creciendo con una lesión en el ADN y se establecen clones celulares con crecimiento incontrolado… los cánceres.
¿Cómo actúa el denominado ´guardián del genoma´?
La proteína P53 tiene capacidad para matar células por apoptosis, es decir, les provoca un suicidio forzado con lo cual no se pueden producir clones de células cancerosas. Las personas a las que no les funciona bien esta proteína tienen una mayor incidencia de cáncer.
¿Algún ejemplo de enfermedad por apoptosis?
Las progerias o las enfermedades neurodegenerativas son un paradigma de este proceso de muerte celular. La progeria es una enfermedad rara que investigamos en la Universitat de València, integrados en el Ciberer. Se trata del envejecimiento acelerado de todo el organismo, las células mueren a gran velocidad, pero no se renuevan. Con ello, los niños tienen apariencia y dolencias de viejos.
También trabajan en variabilidad genética.
Cada vez más. Los estudios genómicos nos aportan marcadores sobre la predisposición genética a desarrollar enfermedades como el cáncer o el alzheimer. Nuestra variedad genética mejora nuestra supervivencia.
¿La edad del individuo está marcada en sus genes?
Sí, pero no totalmente. Como se sabe, hay familias de longevos, pero también es verdad que los hábitos de vida y el entorno pueden modificar la expresión de los genes, un proceso que se denomina epigenética. En la actualidad, es un campo de investigación apasionante donde depositamos grandes esperanzas para mejorar la calidad de vida de los ancianos.
Recientemente han inaugurado nuevos laboratorios en la Unidad Central de Investigación de Medicina. ¿A qué retos se enfrentan?
La unidad presta servicios de investigación básica, clínica y de diagnóstico en el campo de la salud, los laboratorios ocupan 1.700 metros cuadrados en la Facultat de Medicina i Odontología. Queremos proporcionar a la sociedad y a los investigadores una plataforma tecnológica a nivel internacional que, además, nos permite participar en proyectos de ámbito europeo. Somos punteros en investigación genómica, metabolómica, citómica… Y queremos continuar siéndolo. En España, somos uno de los centros públicos que más muestras de expresión génica procesa.