IRENE G. TEROL ALICANTE
La unión de consumidores de España (UCE) recomienda a los usuarios dejar de utilizar las cabinas de rayos UVA tras el informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que las clasifica de cancerígenas.
La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer de la OMS incluyó las cabinas bronceadoras de rayos ultravioleta en la primera categoría de riesgo de cáncer, el grupo uno de cancerígenos para humanos.
A raíz de este dictamen, la UCE tomó la posición, ayer mismo, de acoger a todos los usuarios de estos aparatos que hayan pagado por adelantado unas sesiones que ahora ya no quieran tomar, pero advierten de que "no somos Lourdes y la cascada de pasos a seguir es complicada por lo que no podemos asegurar cuando recuperarán su dinero ni si lo harán". Sin embargo aseguran que "es mucho mejor perder 200 euros y no la salud" por lo que recomiendan a todos los españoles que, a pesar de que este tipo de aparatos sigan ofreciendo sus servicios legalmente, "se abstengan radicalmente de usar estas maquinas al margen de que haya prohibición o no".
La gravedad del resultado de este informe de la OMS "provocará la desaparición de estas cabinas" o "la investigación para poder utilizar aparatos nuevos que no aporten problemas de salud" pero el proceso es "largo y tedioso" por lo que pueden seguir habiendo establecimientos abiertos con este tipo de maquinaria "dentro de 4, 5 ó 6 meses, y será legal". El dictamen será trasladado a los gobiernos de los países y, posteriormente, en el caso español, pasará a formar parte de la competencia de las autonomías que tendrán la potestad de prohibir "no los centros, sino las cabinas bronceadoras en sí".
El doctor Jose Pedro Devesa Ivorra, dermatólogo de Alicante, asegura que éste es un tema muy comentado desde hace años y que él recomienda no usar este tipo de aparatos. "Las radiaciones que emiten las cabinas bronceadoras son menos cancerígenas que los rayos ultravioletas pero potencian su acción y pueden provocar melanoma" afirmó Devesa. El melanoma son el cáncer de piel más agresivo y suele producirse cuando se quema un lunar debido a las radiaciones solares o, en este caso, a otro tipo de radiaciones. El melanoma se da más en quien toma mucha radiación en un corto espacio de tiempo por lo que el doctor comenta que "directamente no se puede relacionar al melanoma con los aparatos de rayos UVA pero en la mayoría de los casos, sobre todo en gente joven, las víctimas de este tipo de cáncer "ha ido alguna vez a un solarium". "Además", añade Devesa, "los casos se han disparado en los últimos años" igual que la moda de las cabinas de rayos.
Pero Devesa no es el único dermatólogo que se posiciona´ona en contra de las cabinas bronceadoras, el doctor Jose María Ricard, dermatólogo de Valencia, afirma que hay estudios sobre este tema publicados en una de las revistas de dermatología con mayor prestigio a nivel mundial; "Archives of Dermatology". Fathia Ghissasi, una reputada doctora, realizó una investigación basándose en un estudio del año 2007 que contenía 19 publicaciones sobre el tema. Después de hacer un exhaustivo metanálisis el resultado global de Ghissassi demostró que el uso de cabinas bronceadoras incrementa el riesgo de desarrollar melanoma y otros tipo de cáncer de piel.
Sin embargo, el doctor Ricard afirma que "eso ya lo sabíamos desde hacía tiempo" puesto que los rayos UVA son utilizados para radiar a personas con soriasis y otro estudio demuestra que aquellos que recibieron este tratamiento tienen un mayor riesgo de incidencia de cáncer de piel. Además asegura que "quien toma menos de 10 sesiones al año" no tienen por qué llegar a desarrollar melanoma.