LEVANTE-EMV VALENCIA
La Policía Nacional encontró ayer a un hombre de 52 años desfallecido en su domicilio del barrio de Carolinas Altas, en Alicante, tras haber agredido presuntamente a su mujer. Según fuentes policiales, éste fue inmediatamente ingresado en el Hospital General de la ciudad, custodiado por los dispositivos de seguridad. La mujer del detenido había avisado a los servicios de Emergencias alegando estar sufriendo "una fuerte paliza" y, cuando éstos se presentaron, manifestaba lesiones aparentes en la boca, la cara y el cuerpo. Ésta aseguró que su pareja le había propinado varios golpes y arrastrado por el suelo, además de insultarla y amenazarla durante una discusión.
La virulencia de los ataques podría haber sido la causante del infarto en el presunto maltratador, que fue encontrado por los policías tumbado en el suelo del salón, aunque consciente. También la mujer pasó rápidamente a atención sanitaria, y, según las fuentes policiales, el detenido, que responde a las iniciales M.N.J. pasará a disposición de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer de Alicante. Al parecer, la víctima aprovechó el achaque de su marido para huir al baño y llamar así al 112, evitando con ello daños mayores.
Se incrementan las denuncias
Según la información aportada por el Poder Judicial, en el primer trimestre de 2009 se han presentado un total de 33.656 denuncias, un número muy similar al del mismo período del año pasado, cuando hubieron 33.950. Sin embargo, lo que sí ha aumentado ligeramente respecto a 2008 es la media diaria de esas acusaciones, situada en 374, frente a las 373 de 2008 o las 325 de 2007. En cuanto a las llamadas al servicio de emergencias, como la registrada en el caso de ayer acontecido en Alicante, han aumentado un 2,2 por ciento con respecto al año anterior. Unos datos que constituyen una "situación esperanzadora", según declaraciones recientes de Miguel Lorente, delegado del Gobierno para la Violencia de Género.En la misma rueda de prensa, Lorente señaló al "factor imitación" como culpable de buena parte de los sucesos, puesto que, tras el conocimiento de un suceso similar previo, en los cinco primeros días, se acumulan entre el 55 y el 60 por ciento de los siniestros.
Por otro lado, advirtió que "agosto es el peor período para esta lacra, dado que se convive más y varía la rutina", puesto que, desde 2003, se han producido 44 homicidios, lo que supone una media de muertes situada en este mes en un 7,3%, cuando, durante el resto del año, es del 5,4%. El delegado sentenció sus declaraciones afirmando que, a los agresores, "hay que darles en la cabeza, pero con cabeza".