LEVANTE-EMV VALENCIA
Descartada de esta mini competición que -como ya ocurriera en 1982- se va dilucidar entre dos únicos competidores -Valencia ya piensa en la 34.ª edición de la regata que, sobre el papel, contará con mayor número de participantes y, por tanto, volvería a recuperar el atractivo perdido. No obstante, la decisión adoptada ayer por el sindicato de Ernesto Bertarelli -propietario del Alinghi y de la empresa America's Cup Management (ACM), organizadora de la Copa- teórico aliado de las autoridades valencianas, tanto municipales como autonómicas, significa un contratiempo para sus aspiraciones, además de una adversidad para sus planes urbanísticos. La dársena del puerto, por ejemplo, está prácticamente abandonada, pendiente de la definitiva resolución del conflicto.
La gran baza de Valencia sería recuperar su capitalidad velera organizando la 34.ª regata, más rentable desde el punto de vista mediático, al tener competidores de más países. Su gran aliado, en esta ocasión, es Oracle, que se ha decantando claramente por la candidatura valenciana; para materializar su deseo, es imprescindible que gane su duelo frente a Alinghi. Pero al mejor de tres regatas, el sindicato suizo es claramente favorito. Por tanto, y según los expertos consultados por este periódico, rota la relación con la organización, y dada la crisis económica que no aconseja el pago de un canon elevado, la vuelta de la regata parece complicarse.