RAMÓN FERRANDO VALENCIA
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El último análisis estadístico de delincuencia elaborado por la Guardia Civil confirma que Valencia y Alicante están a la cabeza en delincuencia y a la cola en resolución de delitos. El informe, al que ha tenido acceso Levante-EMV, constata que el número de infracciones penales se ha incrementado en la Comunitat Valenciana mientras ha descendido en el resto de España. El puesto de Alfafar-Catarroja lideró en abril el aumento nacional en número de delitos con un 57,09% más al pasar de 289 en 2008 a 454 en 2009.
El estudio revela que se resuelven menos de un tercio de las denuncias presentadas en los cuarteles valencianos. Manuel Martínez, portavoz de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) en Alicante explicó que la baja tasa de resolución de casos se debe a que los agentes destinados en la Comunitat Valenciana deben hacer frente a más asuntos que en el resto de España, pero con menos medios.
La cifra de delitos subió un 1,7% en la Comunitat Valenciana a pesar de que en toda España descendió de media un 5,87% en el mismo periodo. El aumento ha contribuido a que Alicante se consolide como la comandancia con más infracciones penales, seguida de Valencia y Madrid.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles atribuye las amplias cifras de delincuencia al asentamiento y proliferación de bandas organizadas en la Vega Baja, las Marinas y zonas de l´Horta de Valencia. El informe recoge que cuatro de las cinco compañías con mayor número de delitos o faltas son de Alicante o Valencia. La compañía con más infracciones penales es Torrevieja, seguida de Paiporta, Calp, Alcala de Henares y Sueca.
El coronel jefe de la VI Zona de la Guardia Civil, Luis Antonio Búrdalo de Fuentes, ya apuntó hace tres semanas que la Comunitat Valenciana tiene el índice absoluto de delincuencia más alto de España con el 20% total de delitos que se comenten en el territorio nacional. El coronel explicó que los delincuentes "buscan zonas como la Comunitat Valenciana con gran cantidad de población y alto nivel de vida" para actuar.
El informe de la Guardia Civil que ha salido ahora a la luz confirma que la situación está empeorando. El portavoz de la AUGC insistió en que no es una cuestión de plantilla. "En los últimos cinco años se han incorporado unos 2.100 efectivos a los cuarteles de la Comunitat Valenciana. El problema es que carecen de medios para trabajar como vehículos, equipos de transmisión o chalecos antibalas. Lo peor es el escaso incentivo económico que tienen los agentes. La Guardia Civil sigue siendo el cuerpo peor pagado en todo el Estado. Los bajos sueldos provocan la desmotivación de los guardias. Además, hay una masificación de denuncias ante la que los agentes se sienten impotentes", lamentó Manuel Martínez.
También aumentan las faltas
El documento recoge que en la demarcación de algunos cuarteles valencianos se han disparado los delitos y las faltas. El ejemplo más claro es el puesto de Alfafar-Catarroja que ha sufrido un aumento del 56% de las infracciones penales al sumar en abril 293 casos más que en el mismo periodo del año pasado. El cuartel de Alfafar-Catarroja está cerca de alcanzar al de Torrevieja, que históricamente es el que más delincuencia tiene de toda España.
El informe refleja que, pese a los malos datos, en el conjunto de la Comunitat se cumplen con los objetivos en cuanto a la tasa de detenciones y de esclarecimiento de casos, pero no en la cifra de criminalidad. Manuel Martínez incide en que "si se cumplen los objetivos, es porque son muy bajos".
"No pueden dedicar más tiempo a resolver los casos"
El portavoz de la AUGC aseguró que los guardias civiles destinados en la Comunitat Valenciana están al límite y "no pueden dedicar más tiempo a resolver los casos". Manuel Martínez insistió en que la presión que sufren "está mermando su eficacia. Acaban dejando los asuntos arrinconados porque no disponen de más tiempo. Es fundamental que se potencien las unidades de investigación para poder luchar contra las mafias con eficacia y no como se está haciendo ahora".