|
|
|
HEMEROTECA » |
JOSÉ SIERRA
José Ramón García Antón sabía mucho de muchas cosas, pero sabía sobre todo de agua, de cómo gestionarla a diario, de lo que se sufre cuando falta el recurso y no hay de donde sacarla. Ayer murió con su aureola de técnico, de buen técnico, intacta, aunque en los últimos años, la «guerra del agua» y el desgaste político provocado por el terrible accidente del Metro en Valencia, donde fallecieron 43 personas, había endurecido su discurso, haciéndolo también «político».
Inició su carrera en Benidorm como ingeniero jefe municipal. Allí participó como ingeniero jefe del consorcio de Aguas de la Marina en el diseño de un complejo sistema de gestión hídrica, con cesiones e intercambios de caudales entre regantes y ciudades, que todavía hoy es ejemplo dentro y fuera de España.
En Benidorm coincidió con el alcalde Eduardo Zaplana, que supo apreciar la valía de García Antón y lo nombró director general de Obras Públicas de la Conselleria de Obras Públicas, Urbanismo y Transportes que dirigía Luis Fernando Cartagena.
Cuando en 1997 comienzan los líos de Cartagena con Hacienda, García Antón se convierte en Subsecretario de Obras Públicas, coordinando un equipo de técnicos que todavía permanece en gran parte en la conselleria, ahora llamada de Infraestructuras. Finalmente, la renuncia de Cartagena por el caso de las cesiones de crédito lo aúpa como conseller de Obras Públicas el 17 de marzo de 1998, cargo que ocuparía hasta 2007. De su capacidad para anticiparse a los problemas salieron numerosos proyectos y planes, con criterios de planificación que siguen hoy plenamente vigentes.
Pese a su responsabilidad política, el perfil técnico nunca abandonó al conseller y de ese modo supo asumir con naturalidad en relevo de Zaplana, su mentor hasta entonces, e integrarse plenamente en el nuevo equipo de Francisco Camps en 2003.
Ese mismo año, el Gobierno socialista decidió dar un brusco giro a la política hidráulica y García Antón, poco amigo del frentismo que ya apuntaban sus colegas de Consell, cambia su postura. El cambio de toma del trasvase Júcar-Vinalopó, por encima incluso de la cancelación del trasvase del Ebro, fue un golpe bajo para García Antón, que dejó de entenderse con otros técnicos como Adrián Baltanás, con quien siempre tuvo buena sintonía. A partir de 2004 su discurso es más político y rompe todos los puentes con el Gobierno central. Donde antes callaba, conocedor de los entresijos del agua, lidera los enfrentamientos.
La tragedia del Metro
El accidente del metro de Valencia acentúa en García Antón esta tendencia y la tragedia le marca profundamente. Dicen que pidió al presidente Francisco Camps que lo dejara retirarse en 2007, pero el siniestro estaba muy cerca en el tiempo y la «doctrina Camps» muy definida ya por entonces: no darse por enterado ni asumir ninguna responsabilidad política.
El presidente de la Generalitat lo nombró conseller de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda y José Ramón García Antón acabó por ponerse el mono de faena mientras intentaba mantener en primer plano su sonrisa y carácter afable, el mismo que le llevaba a aceptar el sobrenombre cariñoso de «Copito de nieve» con el que era conocido entre la clase política, o el que hizo que su paisano Manuel Lillo le dedicara un pasodoble. Puso criterio en el urbanismo hasta donde le dejaron los compromisos previamente adquiridos y permitió a los técnicos de Medio Ambiente trabajar sin interferencias, tal como a él, al ingeniero García Antón, le gustó siempre.
|
|
Toda la información, fotos, agenda y noticias de las fiestas de los pueblos de la Comunidad Valenciana.
Consulta los estrenos de cine en Valencia cada semana.
Conciertos en Valencia
No te pierdas todos los conciertos en Valencia!
Teatro en Valencia
Las obras de teatro y espectáculos en Valencia.
Rutas, excursiones, cicloturismo y mucho más!
SALT es un traductor que permite pasar los textos del castellano al valenciano y a la inversa.
| LA SELECCIÓN DE LOS LECTORES | ||
LO ÚLTIMO |
LO MÁS LEÍDO |
LO MÁS VOTADO |
|
|
||||||||