PILAR G. DEL BURGO VALENCIA
Sana y sin ningún factor de riesgo que hiciera suponer que el virus de la gripe A acabaría con su vida. Tenía 31 años y estaba en su primer trimestre de gestación cuando ingresó en el hospital Rey Don Jaime de Castelló hace una semana.
Su estado fue crítico casi desde el principio. Esta semana se la trasladó a la UCI del hospital General de Castelló donde murió ayer.
Esta paciente que por su estado gestante pertenecía a uno de los grupos de riesgos de la infección gripal señalados por la Organización Mundial de la Salud se ha convertido en la cuarta víctima de la Comunitat Valenciana y la undécima de España.
Es la segunda embarazada que muere en el país desde que la OMS dio la alerta internacional por la pandemia. La primera fue además la primera víctima mortal, tenía 21 años, se llamaba Dalilah y falleció en Madrid.
Una semana negra
En solo cinco días el virus de la gripe A, que es es el producto de la mutación de tres virus gripales: el de aves, cerdos y humanos, se ha llevado la vida de dos ciudadanas valencianas.
A las seis de la madrugada del lunes fallecía en el hospital Nou d'Octubre una mujer de 28 años que trabajaba en la comisaría de Torrent después de tres semanas de permanecer en la UCI. La paciente que estuvo atendida con ventilación asistida sufrió un cuadro de neumonía.
Anteriormente, la pandemia se cobró la vida de dos hombres. El primero era un marroquí de 45 años que vivía en Teulada (Alicante), tenía diabetes y una insuficiencia renal, ya que estaba en tratamiento de diálisis desde hacía 17 años. Murió en la camilla de un vehículo del SAMU cuando era trasladado al hospital de Dènia
El segundo fue un ciudadano de Sueca, de 53 años, que falleció en el hospital de la Ribera. Ingresó ya con una afección respiratoria que arrastraba desde hace días.
Los hospitales de la Comunitat alojan a diario a decenas de pacientes con sospechas de sufrir la gripe A que se quedan ingresados en observación por si se producen complicaciones y a la espera de los resultados de los análisis.
La Iglesia no restringe los besos a las imágenes
El Arzobispado de Valencia no tiene previsto "por el momento" adoptar medidas especiales para evitar el contagio de la Gripe A en el interior de los templos y en actos religiosos multitudinarios, según explicaron ayer fuentes de la Archidiócesis de Valencia, que apelaron a la escasez de actos de religiosidad popular o devoción mariana que supongan un contacto físico con las imágenes.
La polémica ha surgido en las últimas horas a raiz de que la Catedral de Toledo recomendara a los fieles que sustituyan el tradicional beso a la medalla de la Virgen del Sagrario por un simple toque con la mano como medida preventiva para evitar contagios de la gripe. "Por razones de higiene y por recomendación médica, tóquese con la mano la medalla y no se bese. Puede besar su mano después"", reza el cartel colocado por el Cabildo a los pies de la patrona de Toledo, que hoy será reverenciada por 4.000 personas.
El deán de la Catedral de Toledo, Juan Sánchez, ha asegurado que la petición "solo trata de responder a las directrices de las autoridades sanitarias" mientras que el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, calificaba de "prudente" la decisión.
Por su parte, Andrés de Sales Ferri, experto en religiosidad popular manifestó que la única forma de devoción popular "equivalente" la de Toledo sería el besamanos de la Virgen de los Desamparados que se produce en mayo y que "ya pasó". Sin embargo la figura del "besamanos", que apenas existía en la religiosidad valenciana, se extiende y, por ejemplo, en septiembre hay previsto uno en la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles en el Cabañal.
"Hay ciertas expresiones de devoción popular, que son mas características u originales de otras regiones. En la piedad popular de los valencianos no tengo noticia de que haya una proximidad tan grande -imágenes como la de la Cueva Santa y la Agres están en el altar mayor-. Sólo en Cocentaina, la Virgen del Milagro, representada por un cuadro está protegida por un cristal: no se besa directamente la imagen, se besa el cristal y alguien con un paño lo limpia", explicó.